España es uno de los países de la Unión con los coches más baratos

El informe semestral de la Comisión Europea, presentado hoy, sobre el mercado del automóvil en la Unión Europea muestra grandes diferencias en el precio de los vehículos antes de impuestos entre los diversos estados miembros.

El informe recoge los precios de automóviles nuevos en la Unión Europea hasta el 1 de noviembre de 2000. España se sitúa como uno de los países más económicos a la hora de comprarse un coche, junto a Finlandia, Holanda y Dinamarca. En el extremo opuesto se encuentran el Reino Unido, Alemania y Austria. El documento resalta las importantes diferencias de precios que siguen existiendo y pone de manifiesto que el mercado británico sigue siendo el más caro de la Unión, a pesar del recorte de precios realizado por los fabricantes.
El mercado alemán, el más importante de Europa, cuenta con 34 modelos que son hasta un 20 por ciento más elevados que en otros países de la zona euro. En este país los precios que se pagan por vehículos de la marca Volkswagen y de muchos modelos japoneses son los más caros. De los 15 tipos de coche, 13 registraron los precios más elevados en Alemania.
Respecto a las marcas, sólo BMW, Mercedes-Benz, Mitsubishi, Peugeot y Volvo limitan las diferencias de precios de sus modelos en la zona euro al 20 por ciento. Resulta curioso que en los segmentos de coches pequeños y medianos, donde la gran variedad de modelos supone una mayor competencia, la diferencia de precio es mucho más grande, más del 20 por ciento, que en los modelos grandes. Respecto a informes anteriores, hay que destacar que en 10 modelos se han incrementado la diferencia de precios entre los diversos países y que por el contrario sólo ha disminuido en cinco.
Fuentes comunitarias han explicado que el hecho de que los precios antes de impuestos sean generalmente bajos en Dinamarca, Finlandia, Países Bajos y Portugal se debe a sus elevados impuestos. La alta fiscalidad hace que los fabricante establezcan precios de catálogo a un nivel bajo, porque consideran que es necesario para que los vehículos sean asequibles. En otros países, donde no existen estos impuestos, los precios fijados por los fabricantes son mucho más elevados.
En este sentido destaca el caso del Reino Unido. Las islas británicas no pertenecen a la zona euro y no aplican ningún tipo de impuesto adicional sobre la compra de un automóvil, los precios siguen siendo elevados a pesar de la pequeña depreciación de la libra y de que los precios de 23 modelos hayan bajado más del 10 por ciento. Por ello los consumidores británicos compran sus coches en el continente y la Comisión continúa recibiendo denuncias de estos consumidores por los obstáculos que encuentran. Muchas de estas quejas se refieren a los elevados suplementos que deben afrontar por adaptar el volante de los coches, así como a los largos plazos de entrega.