''Es que van como locos''

Todos hemos visto alguna vez a conductores convertidos en energúmenos con volante que recorren las carreteras a velocidades suicidas, “empujando" a otros, exigiendo paso, dando ráfagas de luces largas, gritando, gesticulando… Es lo que se conoce como conducción agresiva.

Del foro de reflexión de Attitudes se han extraído ideas muy interesantes a la hora de proponer soluciones para estos problemas. La mayoría de los encuestados en los diferentes estudios considera que hay que articular medidas más eficaces para luchar contra la agresividad. Un 17 por ciento piensa que es necesario un profundo cambio social y cultural, mientras que un desalentador 31 por ciento asegura que no hay solución. Entre las medidas posibles, las personas preguntadas creen que las más eficaces son aquellas que se aplican desde la etapa escolar, además de los programas de reeducación para conductores conflictivos. De eficacia intermedia se consideran medidas como las restricciones de tráfico, las retiradas de carné y la presión policial. Por último, la gente piensa mayoritariamente que aumentar la cuantía de las multas no conduce a nada, en clara oposición con lo que opina la Administración, que ha elevado notablemente las sanciones en su nueva Ley de Tráfico.

En Attitudes explican que se deben potenciar claramente las tareas de educación e información. Además, creen que es necesario un giro en la política de sanciones, quitándoles carga económica, pero incrementando su contenido social. Con el apoyo de Audi, este programa lucha por fomentar la buena conciencia en la carretera. Sus especialistas trabajan con niños y mayores y, gracias a sus escuelas de educación vial, sus grupos de investigación y discusión, sus jornadas informativas y sus actividades propagandísticas, contribuyen a poner un poco más de sentido común en esa locura colectiva que son las carreteras.