¿Es el fin de los grandes SUV?

Los SUV (todo terrenos ligeros) hacen las delicias de los norteamericanos, aunque el aumento del precio de la gasolina puede provocar que no sean una opción tan atractiva en los EE.UU.

El precio de los carburantes nunca ha preocupado en exceso a los automovilistas norteamericanos y, al mismo tiempo, el consumo no se ha valorado como un factor clave a la hora de comprar un vehículo. De esa manera, los conductores estadounidenses no han tenido problemas en comprar y seguir comprando los denominados SUV (Sport Utility Vehicle), automóviles de gran tamaño, estilo todo terreno y que son usados mayoritariamente por ciudad y en desplazamientos por carreteras convencionales, no por campo. La demanda de este tipo de vehículos ha provocado en los últimos años que las grandes automovilísticas, sobre todo las estadounidenses, se hayan centrado en el desarrollo de estos 4x4 ligeros. Ahora, sin embargo, el público comienza a darles la espalda, sobre todo por el aumento progresivo del precio de la gasolina. En los últimos meses, las ventas de SUV han caído de forma importante en los Estados Unidos, lo que ha provocado que los beneficios de General Motors, Ford y DaimlerChrysler hayan descendido y se hayan encendido todas las alarmas. Las tres marcas han redoblado sus esfuerzos a la hora de desarrollar modelos híbridos con tecnología de pila de combustible. Ahora los consumidores buscan en los concesionarios modelos más pequeños o, al menos, con un consumo más económico, pues cada vez cuesta más llenar el depósito. Esto ha pillado descolocado a las “tres grandes" de Detroit y ha beneficiado a los fabricantes asiáticos y, en mayor medida, a Toyota, que ha visto cómo sus ventas crecían un 26 por ciento en abril y cómo su modelo Prius, un coche híbrido que combina un motor eléctrico con uno de gasolina, triplicaba el número de entregas en un año.El éxito del Prius ha llenado de alegría a las principales organizaciones ecologistas, que llevan pidiendo desde hace meses al Gobierno incentivos para la compra de coches verdes o penalizaciones a la adquisición de todo terrenos de gran tamaño. La escalada alcista del precio del petróleo se tomó ayer un descanso en los mercados estadounidenses. El crudo de Texas bajó un 3,8 por ciento y cerró por debajo de los 49 dólares a causa del elevado nivel de reservas en Estados Unidos y por las expectativas de una menor demanda a nivel mundial.