Equilibrio forzoso

“¿Por qué se pone a adelantar el camión?". “Pero, ¿los autobuses no tienen su carril? ¡Y cómo van!" ¿Te suena? Todos lo hemos pensado alguna vez, olvidándonos de que la carretera es un hábitat muy delicado en el que deben convivir los conductores profesionales y los que no lo son.

Equilibrio forzoso
Equilibrio forzoso

La introducción del carné por puntos también puede traer un cambio a la mentalidad de empresarios y empleados. El nuevo sistema estará vigente antes de un año (encontrarás más información en el enlace situado bajo estas líneas) y antes de su aprobación definitiva ya había desatado la polémica entre los transportistas. La conducción es el medio de vida de estos profesionales y temen que una nueva reglamentación “facilite" la pérdida de su herramienta de trabajo. Para evitar esta situación, la patronal del transporte de mercancías por carretera (Fenadismer) ha reclamado un régimen especial para el sector. El Gobierno ha anunciado que estudiará una serie de medidas –al igual que se ha hecho en Francia- para que los profesionales del volante no se sientan especialmente perjudicados por el nuevo régimen sancionador.El debate está servido; ante estas reivindicaciones, hay quien esgrime que las normas de tráfico deben ser iguales para todos, puesto que compartimos un mismo medio. Sin embargo, parece que habrá cierta “manga ancha". En algunos foros, los conductores de turismos señalan que, en ocasiones, han adelantado a camiones que circulaban por encima de los 100 y los 120 km/h. El carné por puntos busca un mayor respeto de los límites de velocidad (los automovilistas galos, tras la aplicación de este sistema en Francia, han dejado de pisar en exceso el acelerador), algo que podría no ocurrir con los transportistas si se ven respaldados por ciertas medidas especiales. Hay opiniones para todos los gustos: a un conductor profesional le es exigible un comportamiento impecable, si bien es cierto que hay un riesgo más alto de cometer alguna infracción, ya que pasan muchas horas en la carretera. El régimen especial que podría aplicarse en el carné por puntos será una más de las salvedades que afectan a los transportistas. Debido a las características de su trabajo, están obligados a cumplir preceptos más “duros" que el resto de los conductores: su tasa máxima de alcoholemia es de 0,2 y han sido los primeros en estrenar el chaleco reflectante, obligatorio en el sector desde el 23 de enero. Sin embargo, estas medidas, que velan por su seguridad, chocan frontalmente con las que regulan el uso del cinturón de seguridad; éste no es obligatorio para los camiones de más de 3.500 kilos de peso. Se supone que la estructura de estos vehículos protege suficientemente al conductor en caso de impacto, pero muchos siniestros –algunos, muy recientes- demuestran lo contrario: el profesional sale despedido a través de los amplios parabrisas y las consecuencias casi siempre son trágicas. En algunos países europeos, como Alemania, ya se está modificando esta normativa, que deja a un lado las antiguas excusas (“el cinturón es muy molesto cuando se pasan muchas horas tras el volante") y se centra en la salvación de vidas.Aún es pronto para hacer saltar las alarmas. Lo cierto es que, en la mayoría de los casos, los profesionales del volante son los primeros en mostrar su solidaridad con el resto de los conductores, demostrando un gran conocimiento del tráfico y de los factores que influyen sobre un hábitat que todos compartimos.

¿Merecen los transportistas este trato especial? ¿Deberían perder menos puntos al cometer las mismas infracciones?

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