En invierno, si no pagas, no aparcas en Madrid

Los aparcamientos disuasorios son parkings pensados para que los conductores dejen sus coches en ellos y no acudan al centro de la ciudad en sus vehículos privados, sino en transporte público. Cuando el centro de la capital esté invadido por los parquímetros, este tipo de aparcamientos se hará fundamental.

A partir de este invierno, con la instalación de parquímetros, será imposible aparcar en el centro de Madrid sin previo pago (salvo en el caso de los residentes); entonces, ¿qué harán todos aquellos ciudadanos que cada día acuden a la capital para, por ejemplo, trabajar?, ¿pagar?, ¿arriesgarse a ser multados o a que la grúa se lleve su coche? No, la solución que propuso el Partido Popular en 1997 consistía en la construcción de aparcamientos en los barrios periféricos de Madrid, donde los conductores podrían dejar sus coches gratis y desde los que podrían dirigirse a sus trabajos en transporte público, una fórmula que funciona bien en otros países europeos bajo el nombre de "Park and Ride" (P R).

Pues bien, la instalación de los parquímetros está a la vuelta de la esquina y ninguno de los aparcamientos disuasorios previstos para este verano se han construido.

Según el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid que se aprobó en el 97, estaba previsto levantar 23 aparcamientos de este tipo para el año 2009. Sin embargo, se decidió que para 2001 tendrían que estar listos 12 de estos parkings, que contarían con unas 6.000 plazas. Las instalaciones prioritarias deberían haberse construido en Canillejas, Aravaca, O'Donell, Conde de Casal, Santa Eugenia, Miguel Hernández, Madrid Sur-El Pozo, Plaza Elíptica, Aluche, Puente Alcocer, Villaverde Bajo y Villaverde Alto.

El resto de aparcamientos disuasorios previstos se situarán en Monte Carmelo, Pitis, Mirasierra, Hortaleza, Chamartín, El Barrial, Ventas, Vicálvaro, Vallecas, Campamento y Dehesa del Boyal.