El tranvía se convierte en fuente de problemas en Barcelona

El tranvía en Barcelona está siendo foco de la polémica. El Ayuntamiento de las Ciudad Condal y el arquitecto que dirigió una experiencia piloto hace unos años, ahora lo critican. La concesionaria de la construcción del mismo "las está pasando canutas".

Todo había comenzado con signos muy positivos. Hace cuatro años, se puso en servicio una línea de 640 metros en la parte alta de la Diagonal y el ayuntamiento, los responsables de su construcción y gran parte del pueblo barcelonés mostraron su apoyo al regreso de un medio de transporte tan emblemático. Pero eso parece haber cambiado en los últimos tiempos. La construcción de una verdadera nueva línea de tranvía desde la comarca del Baix Llobregat ha provocado obras en un buen tramo de la Diagonal. Éstas, que habían pasado inadvertidas hasta septiembre, a causa de las vacaciones estivales, vienen provocando atascos de gran consideración.

Y una cosa lleva a la otra. Los atascos han hecho que los barceloneses mostraran su disgusto y su repulsa antes estas obras. Los responsables políticos empiezan a echar marcha atrás y se comienzan a oír voces que califican la construcción del tranvía como un engorro. Incluso, Josep Antoni Acebillo, arquitecto jefe de la experiencia piloto de 1997 ha indicado que Barcelona necesita otra cosa, ya que "la gente va a la oficina en metro".

La que peor lo está pasando es la concesionaria de la operación, TramMet, que se encuentra en el filo de la navaja, económicamente hablando. El ayuntamiento le exige que se haga cargo de los gastos de la repavimentación y de un túnel a la altura de la calle Numancia.

Sin embargo, el Departamento de Política Territorial, que en un primer momento estaba en contra del tranvía, ahora defiende la bondad del mismo.

Los mejores vídeos