El tráfico de Barcelona empeora por las furgonetas

Por si circular en Barcelona no fuera ya bastante difícil, con tantas motos y tan pocas plazas de aparcamiento, ahora se suma un problema que crece cada día: las furgonetas de reparto comercial. Desde 1996, el número de vehículos de este tipo que circula por Barcelona ha aumentado un 25 por ciento. Su omnipresencia empieza a preocupar seriamente al Ayuntamiento.

El tráfico de Barcelona empeora por las furgonetas
El tráfico de Barcelona empeora por las furgonetas

Las nuevas formas de comprar están detrás de este auge que viven en las grandes ciudades los vehículos comerciales. Las tiendas ya no almacenan apenas mercancía, proliferan los servicios de venta que llevan las compras a las casas y, encima, Internet empieza a ganar peso en la distribución, con su consiguiente reparto. En definitiva: cada día que pasa hay más mercaderías que recorren las ciudades en furgonetas de todo tipo. En Barcelona, el aumento es tan fuerte que ya se ha convertido en un quebradero de cabeza para los gestores del tráfico urbano.

Según explica El Periódico de Cataluña en su edición de hoy, la ciudad Condal cuenta ya con 76.906 vehículos comerciales, de los que 42.585 son furgonetas y 34.321, camiones de todo tipo. Un 17 por ciento de los automóviles en circulación tienen uso comercial o industrial. Su constante actividad en las calles provoca continuos atascos y retenciones. Además, circulan continuamente, no como los turismos, que sólo lo hacen hasta que aparcan, con lo que son fuente incesante de problemas.

El Ayuntamiento barcelonés ya está alerta. Su servicio de Vía Pública prepara un cambio de orientación en su política para atender las necesidades de este tráfico comercial. Saben que "está en juego la actividad económica de la ciudad", como dice Pere Navarro, director de Circulación.

Entre las ideas que se barajan está la ampliación de las plazas de carga y descarga, que ya son 7.500. En este sentido, se abrirían plazas en calles residenciales, algo que hasta ahora no se hacía. También se piensa en obligar a los nuevos locales comerciales a disponer de una plataforma interior de carga y descarga, siempre, claro, que pasen de una determinada superficie.
Por último, se piensa en añadir el llamado "carril multiuso" a la actividad comercial. Este carril acaba de superar su periodo de prueba en la zona de las calles Muntaner y Travessera de Gracia. Consiste en utilizar uno de los carriles de la calzada para diversos usos en función de la hora del día que sea: transporte urbano, aparcamiento, circulación y, si la idea cuaja, carga y descarga.