El soterramiento de la M-30, a concurso

El Ayuntamiento de Madrid dará hoy a conocer el nombre de las empresas constructoras que se van a encargar del soterramiento de seis kilómetros de la madrileña M-30.

El presupuesto que hay para el soterramiento de seis kilómetros de trazado de la M-30 es de 1.335 millones, pero hoy se conocerá si la oferta que ha elegido el Consistorio de la capital consigue rebajar dicho presupuesto, ya que éste se verá rebajado a medida que el plazo de ejecución de las obras también se rebaje. En principio estaba previsto que los trabajos durasen 36 meses, pero más adelante la Concejalía de Obras Públicas redujo el plazo a 12 meses. Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de la capital, explicó hace unas semanas el motivo este acortamiento de los plazos: está previsto que se trabaje simultáneamente en varios frentes, aseguró. Antes se pretendía trabajar en puntos concretos y hasta que no estuvieran éstos finalizados no se pasaría a los siguientes.

Un total de ocho empresas de la construcción han concurrido al concurso: Dragados, FCC, Necso, Ferrovial-Agroman, Sacyr, OHL, Corsan-Covian y Bergar-Cloder-Aldesa. Pero no todas ellas participan en el proyecto entero, algunas sólo han presentado su propuesta para un determinado tramo del trazado.

Sólo cinco compañías pugnan por llevar a cabo el soterramiento completo de los seis kilómetros pendientes entre la carretera de Castilla y la zona de Méndez Álvaro.El diario El Mundo explica que el concurso se ha adjudicado a cinco empresas, pero que el Ayuntamiento no ha facilitado la información ni siquiera a los miembros del pleno para que no se filtre a los medios. Para el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz Gallardón, esta es “la obra más importante que se va a hacer en Madrid en generaciones".

Sin embargo, muchos madrileños se preguntan cómo va a repercutir las obras en sus bolsillos. Algunos acusan al Consistorio de empezar a cobrarse las obras con la proliferación de la zona de estacionamiento regulado y con la instalación de más radares de control de la velocidad en la M-30.

Lo cierto es que la empresa que financia el proyecto (Calle 30) es de titularidad pública en su totalidad. Para el Consistorio de la capital, ha tenido que pedir el préstamo más elevado de su historia. Según los datos que publica hoy el diario El País, la remodelación completa de la M-30 costará 4.000 millones de euros. El 20 por ciento de este capital será aportado por financiación privada cuando en verano de este mismo año entre en Calle 30. El resto de dinero lo deberá devolver la ciudad a partir de 2007 y durante 35 años.