El sistema Galileo no será controlado por militares

El popular GPS, al que recurren la mayoría de los vehículos para realizar alguna localización geográfica por satélite, está guiado por las autoridades militares norteamericanas, lo mismo que el Glonass, que coordina los satélites rusos. La Unión Europea quiere que su futura red, denominada Galileo, sea la primera controlada exclusivamente por civiles.

El sistema Galileo no será controlado por militares
El sistema Galileo no será controlado por militares

Gracias al GPS, los norteamericanos casi poseen en exclusiva la localización geográfica por satélite; en realidad, son los militares de esta nación los que "guían" nuestros vehículos, ya que pueden llegar a bloquear o interferir las señales en cualquier momento para salvaguardar lo que consideran "intereses nacionales".

Las autoridades rusas también son las máximas responsables del Glonass, su red de satélites, pero la UE, que perfila su propio programa independiente, quiere que éste sea controlado sólo por civiles.

Así, el Parlamento Europeo ha rechazado una medida que establece que, en caso de desacuerdo financiero, el proyecto Galileo siga adelante con las contribuciones de los Estados miembros a cargo de los presupuestos de Defensa respectivos. No obstante, según la máxima autoridad legislativa de Europa, se podrá utilizar para aplicaciones militares en misiones de paz.

Galileo navegará libre
El sistema Galileo, el primer programa espacial comunitario, supondrá un desembolso económico bastante considerable para los países de la Unión. Para sus fases de desarrollo y despegue, necesita una financiación de unos 3.200 millones de euros (532.435 millones de pesetas), más los cerca de 220 millones de euros (36.604 millones de pesetas) anuales que costará su mantenimiento desde 2008, año en que debería comenzar la explotación comercial de su red de satélites.

Esta inversión supone el mayor lastre a tierra del Galileo, ya que, en la actualidad, el uso del GPS es gratuito y países como Reino Unido, Holanda, Suecia, Dinamarca, Austria y Alemania se han mostrado muy reticentes a la hora de recurrir a sus arcas para financiar algo que pueden tener sin costo alguno.

Por ello, la UE ha instado a que se aumente la participación del sector privado, pero, eso sí, se ha blindado legislativamente para que no se dé un conflicto de intereses entre sus miembros.

Hoy se ha aprobado una enmienda que crea una sociedad de fomento, al margen del resto de los socios, para involucrar al sector privado y se impide la participación en ella de la propia Comunidad Europea, fundadora del proyecto a través de la Agencia Espacial Europea. En el futuro, el Banco Europeo de Inversiones también se podría sumar a los gestores del Galileo.