El Segway ya tiene muchas "novias"

Hace sólo dos días que se presentó en sociedad y ya le llueven las ofertas. El Segway, también conocido como Ginger o simplemente It, se ha convertido en un auténtico impacto social y, sobre todo, parece destinado a triunfar comercialmente.

El Segway ya tiene muchas "novias"
El Segway ya tiene muchas "novias"

No está claro si será la máquina que cambiará las ciudades del futuro, ni siquiera si servirá para que la pesadilla del tráfico urbano sea un mal recuerdo. Sin embargo, el invento de Dean Kamen se venderá como rosquillas. Al menos, eso parece a juzgar por la cantidad de "novias" que le ha salido tan sólo dos días después de presentarse.

Como avanzó Autopista Online el pasado lunes, el

Segway</font color="#0000CC"> es un vehículo monoplaza de dos ruedas que, en realidad, se parece mucho a los típicos patinetes. Su gran misterio está en el software que lo controla. Es tan sofisticado que imita al sentido del equilibrio de las personas. Así, unos giroscopios calculan continuamente la posición del "piloto" y corrigen cualquier inclinación o pérdida de equilibro. En teoría, es imposible caerse, incluso de parado.

El Segway funciona con baterías eléctricas y unos pequeños pero potentes motores. Las ruedas giran libremente, para garantizar el equilibrio, controlado por los sensores y los giroscopios. El peso del conjunto no pasa de 30 kilos y el vehículo puede ir a 20 km/h, con una autonomía de viaje de seis horas. Su manejo es extremadamente simple: interpreta la inclinación del cuerpo para avanzar, retroceder y girar. No necesita ni freno ni acelerador. En principio, los precios irán de las 600.000 pesetas a los 1,6 millones.

Presentado a bombo y platillo el pasado lunes, el Segway ha encontrado una fenomenal acogida en los medios de comunicación de todo el mundo y ya hay empresas interesadas en su adquisición.

Los primeros interesados han sido los servicios de correos estadounidenses, que se han mostrado dispuestos a comprar los Segway para sus repartidores. También los aeropuertos se han planteado la posibilidad de utilizarlos, igual que grandes empresas, que los utilizarían para recorrer sus enormes sedes.

La ciudad de Atlanta también empleará estos peculiares vehículos para paliar el caos circulatorio que padece. El servicio estadounidense de parques también lo adquirirá para sus vigilantes.

A la vista de tanto interés, parece claro que las 40.000 unidades mensuales que quiere fabricar Kamen se venderán sin problemas, amortizando sin muchos problemas los 18.000 millones de pesetas que ha costado el desarrollo del producto.

La DGT, en contra
En España, la DGT pronostica poco futuro para el invento. Carlos Muñoz Repiso, su director general, cree que "un patinete de más de medio millón de pesetas es disuasorio". Asegura también que los usuarios de este nuevo medio de transporte seguirán siendo considerados peatones, igual que los que utilizan patinetes.