El Salón de Shanghái escenifica el rumbo de los fabricantes occidentales

El Salón del Automóvil de Shanghái, camino de convertirse en el más importante del calendario mundial, escenifica el rumbo de los fabricantes occidentales, que buscan en el mercado chino nuevos crecimientos de producción y ventas que difícilmente consiguen en los maduros mercados europeo y norteamericano.

Y es que en Shanghái se escenifica también el potencial de China como mercado a través de un Salón, que hoy, con un tamaño equivalente al de Fráncfort, el mayor del mundo, lleva camino de convertirse en dos o tres años en el más importante del calendario mundial, en opinión de altos ejecutivos de la industria europea consultados por la Agencia Efe.

Con más de 18 millones de vehículos matriculados en 2010 (13,7 millones de turismos 4,3 millones de vehículos industriales) y una población que ya está en más de 1.340 millones de personas, China es el primer mercado mundial desde 2009 y es un gran bocado para los fabricantes occidentales, mientras los chinos se aprovechan y aprenden a grandes velocidades cómo usar las nuevas tecnologías en el diseño y producción de sus propios automóviles.

Auto Shanghái 2011, con más de 70 novedades en su agenda, muestra cómo los innumerables fabricantes chinos de turismos, vehículos comerciales e industriales, con 150 marcas en el mercado, además de los de equipos y componentes, mejoran día a día en calidad de diseño y de fabricación.

Si en materia de eficiencia aún están lejos, con vehículos de producción propios que difícilmente llegan a los estándares de Europa o Estados Unidos, sin embargo ya muestra y lo hacen todos, sin excepción, que son capaces de tener en su 'book' salonístico al menos un eléctrico o un híbrido.

Los chinos muestran en las calles, en el día a día, que son capaces de adaptarse a los nuevos vehículos, y lo están haciendo primero con los de dos ruedas, con numerosos modelos de bicicletas y scooter eléctricos, que inundan las calles de Shanghái, una ciudad de grandes distancias y proporciones que da cobijo a más de 22 millones de habitantes.

China, no hay que olvidarlo, dispone de avanzada tecnología en baterías de litio, con el fabricante BYD (Build Your Dreams) a la cabeza, capacidad productiva y materia prima para su fabricación a gran escala.

En el Salón de Shanghái han llamado la atención los planes de expansión del grupo alemán Volkswagen, el francés PSA Peugeot Citroën y los norteamericanos General Motors y Ford.

Del alemán, la gran novedad es la puesta en escena, por primera vez, de la marca española Seat, que ha tenido el permiso de la cabecera del grupo para su lanzamiento comercial en el mercado chino, único capaz, por el momento, de absorber la capacidad de producción instalada en Martorell, en este momento por debajo del rendimiento máximo por efecto de la crisis.

Seat ('Xiyate' en Mandarín) iniciará inmediatamente su desarrollo en el mercado chino a través de la amplia cobertura que le da Volkswagen, aunque las conversaciones con los inversores que quieran representar a la marca en aquel mercado durarán al menos seis meses. El objetivo es que en 2012 se empiece a exportar con regularidad, desde la fábrica de Martorell.

Dentro del grupo, Skoda ha señalado en Auto Shanghái que su red de concesionarios pasará rápidamente de 100 a 400 establecimiento, al tiempo que ha anunciado la producción del modelo Yeti en China

General Motors, por su parte, ha anunciado que en los próximos cinco años presentará en el mercado 60 modelos nuevos o actualizados, con los que duplicará su nivel de ventas para en el año 2015 hasta llegar a los 5 millones de unidades.

Y Ford ha hecho algo parecido, pero con un número de modelos de 15 hasta el año 2015, una parte de ellos para conquistar clientes en segmentos en los ahora no está.

Los franceses de PSA Peugeot Citroen quieren también ampliar su actual posición, es decir, duplicar sus actuales ventas de 376.000 automóviles, lo que supone una cuota del mercado del 8 %.

PSA y, en concreto Citroen, es un destacado protagonista de este Salón, ya que está presente con dos stand, uno con la joint venture con Dongfeng, bajo la que se fabrican los modelos C4 y C5, y otra con la nueva alianza con Chang'an, fabricante que le proporciona una capacidad de producción añadida de 2.000 unidades, para fabricar modelos de la línea DS, como el DS5 presentado en este Salón y vehículos industriales ligeros.

Los constructores alemana BMW y Daimeler, sin desvelar proyecciones de mayor alcance, sí dijeron que este año crecerán, la primera dos dígitos y la segunda un 20 %.

Fernando A. Marqués