El RACE solicita una "nueva política sancionadora"

A principios de año, entra en vigor la nueva ley de tráfico, una normativa que se sitúa entre las más duras en materia sancionadora de toda Europa. Al menos, así lo afirma el Real Automóvil Club de España (RACE), que ha solicitado "una nueva política sancionadora" para "perseguir aquellas infracciones que realmente originen la mayor parte de los accidentes".

El RACE solicita una "nueva política sancionadora"
El RACE solicita una "nueva política sancionadora"

En realidad es tan sólo una

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reforma de la actual ley de tráfico , pero el texto que se hará efectivo a partir del nuevo año sigue levantando ampollas. Con esta normativa, conducir a 180 km/h es considerado una falta grave y, a tres de estas faltas, se retira el carné de conducir.

Por eso, el RACE asegura que es necesaria "una nueva política sancionadora", que persiga "aquellas infracciones que realmente originen la mayor parte de los accidentes".

Sus estudios demuestran que, en España durante el año 2000, sobrepasar la velocidad establecida ha supuesto el 2,5 por ciento del total de infracciones de los conductores implicados en accidentes con víctimas, mientras que, por el mismo concepto, se realiza el 23 por ciento de aquellas denuncias que pueden acarrear la suspensión del permiso de conducción, porcentaje este último 11 veces superior al primero.

Además, según el RACE, "junto con las medidas represivas, que en su justa medida bien es cierto que son necesarias, existen otras muchas propuestas a las que no se les presta en estos momentos la suficiente atención", actuaciones que son "efectivas en los países más seguros de nuestro entorno".

Organismos independientes
En EE.UU., el National Transportation Safety Board (NTSB) se encarga de investigar todos los siniestros aéreos que se producen en este país. En España, como afirma el RACE, debería crearse un "Comité Nacional para la Investigación de la Seguridad en el Transporte", que, al igual que su homólogo norteamericano, investigase de manera independiente (y desligada de cualquier acción legal) los siniestros e incidentes relacionados con el transporte en sus distintas modalidades, también en la de carretera.

Para el RACE, también deberían encargarse a organismos independientes la valoración de la seguridad de nuestras carreteras. Este Club ya colabora con el estudio paneuropeo EuroRAP, que analiza las distintas infraestructuras del Viejo Continente y al que todavía no se ha sumado la Administración española.

En busca de una mayor independencia en la gestión de la seguridad vial, solicitan que se potencie el papel del Consejo Superior de Tráfico y se le nutra de personal adscrito a tiempo completo y de fondos provenientes de donaciones voluntarias de sus propios miembros. Además, sugieren que las autoridades establezcan objetivos numéricos concretos en su lucha por reducir la siniestralidad.

Niños bien atados
Este Club hace especial hincapié en la seguridad infantil, por lo que solicita que se hagan obligatorios sistemas de retención adecuados a cada niño en todas las plazas y para todas las edades. Curiosamente,

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los últimos análisis del EuroNCAP aseguran que los vehículos familiares no han realizado muchos esfuerzos en aumentar la seguridad de los más pequeños. Así, el RACE solicita un estudio a gran escala sobre el uso y la eficacia actual de los sistemas de retención infantiles en nuestro país. Si quieres saber más sobre el tema, no te pierdas este Untitled Document

reportaje .

En este sentido, también pide que se elimine la exención genérica en el uso obligatorio del cinturón de seguridad en el caso de taxistas, conductores de servicio de urgencia o conductores de reparto de mercancías.

Ayudas a los conductores
De los más de 2 billones de pesetas -como apunta el RACE- recaudados en impuestos relacionados con la adquisición y el uso del automóvil en nuestro país, sólo se destina un 25 por ciento (500.000 millones) para conservar las carreteras, una cantidad a su juicio insuficiente.

Además, según destacan, es necesaria la implantación de beneficios fiscales para aquellos vehículos de emisiones reducidas y para los combustibles de mayor calidad medioambiental o de un IVA reducido para aquellos elementos de seguridad pasiva y activa de demostrada eficacia.

En definitiva, el RACE hace un llamamiento para que se pongan todas las cartas sobre la mesa.