El PSC gana en Tarragona, aunque CiU y PP suman más

El alcalde de Tarragona, el socialista Josep Fèlix Ballesteros, ha revalidado su triunfo con 12 concejales, aunque CiU y PP suman mayoría con siete ediles cada uno, mientras que ICV-EUiA ha logrado entrar en el consitorio (1), y ERC se ha quedado fuera.

De esta forma, un hipotético pacto de CiU y PP podría desbancar al actual alcalde, después de que el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran, insistiera esta noche en que Tarragona no está perdida.

Contra los pronósticos que apuntaban una mayoría absoluta del PSC, los resultados arrojan un nuevo escenario que impide una reedición de pactos entre PSC y ERC --0--.

La formación popular ha registrado la mayor subida de votos, tras sumar tres ediles más que en 2007, mientras que la formación convergente, liderada por Victòria Forns, ha restado un concejal, y se ha quedado con siete.

Ballesteros obtuvo 13 concejales en las elecciones de 2007, mientras que CiU sumó 8 ediles, el PP 4 y los republicanos dos.

Ahora el alcaldable socialista ha revalidado su victoria, y deberá confirmarse en los próximos meses su posible sucesión del primer secretario del PSC, José Montilla, tras haberse postulado para el cargo, junto a otros importantes alcaldes del partido como Àngel Ros y Pere Navarro.

En 2007, el alcalde socialista arrebató a CiU la única capital de provincia que tenía en sus manos, tras enfrentarse al actual director General de Trànsit, Joan Aregio, que sustituía como cabeza de cartel al ex alcalde durante 18 años de Tarragona, Joan Miquel Nadal.

PROYECTOS

Ballesteros, que aboga por un grupo propio del PSC en el Congreso, siempre ha reconocido que necesitaba, como mínimo cuatro años más para culminar proyectos pendientes, como el nuevo Teatro Tarragona, la remodelación del edificio del Mercado Central y el soterramiento del paso a nivel de la Plaza de los Carros.

A la espera de conocer la afectación del tijeretazo presupuestario de la Generalitat, considera fundamental en pro de la economía de la ciudad el impulso del Corredor del Mediterráneo, después de que el Ministerio de Fomento anunciara que el tramo entre Tarragona y Vandellós, donde actualmente sólo hay una vía ferroviaria, pase a ser doble en 2013.

También confía en que el tranvía que debe unir ocho municipios del Camp de Tarragona, el Trancamp, sea una realidad durante este mandato, una obra que supondrá una inversión de 580 millones de euros.

Aunque no serán en los próximos cuatro año, Ballesteros también se presenta como el único que garantizará que los Juegos del Mediterráneo de 2017 se celebren en Tarragona, lo que conllevará nuevos proyectos como la creación de la Villa Olímpica, la remodelación del estadio de Campo Claro y la construcción de un nuevo pabellón con capacidad para unas 3.000 personas.

Firme defensor de Tarragona como motor económico de Catalunya, pone en valor su industria química, el puerto y el importante sector turístico de la zona.