El precio del crudo, más barato que antes de los atentados en EE.UU.

Una vez más, el precio del crudo es un fiel barómetro de las crisis políticas. Tras la ola de atentados sufrida en EE.UU., las bolsas de todo el mundo viven las constantes fluctuaciones del "oro negro", cuyo precio vuelve a caer, empujado por la cancelación de miles de vuelos y el temor a una fuerte recesión económica. Eso sí, un posible conflicto bélico cambiaría radicalmente este panorama.

Desde la ola de atentados contra EE.UU. del pasado martes 11 de septiembre, los gráficos de la cotización del crudo están igual de "crispados" que el panorama internacional.

Antes de los ataques, el precio del petróleo caía progresivamente debido a la recesión económica. El mismo 11 de septiembre el precio del barril se disparaba hasta los 31,05 dólares (no se experimentaba una subida semejante desde 1998); posteriormente, gracias al mensaje esperanzador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), donde se aseguraba el abastecimiento, las bolsas se calmaron y el precio del petróleo cayó. Sin embargo, los "tambores de guerra" que han empezado a resonar en EE.UU. elevaron su cotización a finales de semana. Ahora, ocho días después del atentado y tras la cancelación de miles de vuelos, el precio del barril se sitúa a 27,31 dólares, 14 centavos más abajo que al principio de la crisis.

La Opep, obligada a pacificar el mercado
Las relaciones internacionales están llenas de paradojas y los atentados en Nueva York y Washington han sacado a la luz otro de estos claroscuros. EE.UU., el principal consumidor de crudo del mundo, amenaza con una "guerra larga", pero sus asesores piden un "gesto de buena voluntad" a la Opep. Curiosamente este cártel es de mayoría árabe y muchos de sus países (Irak, Irán y Libia) han estado bajo la lupa de los investigadores estadounidenses como responsables, inductores o protectores de terroristas.

Mientras el senado estadounidense da carta blanca a Bush para que inicie la guerra y algunos Ulemas musulmanes llaman a la "Yihad" (la "Guerra Santa") en diversos países, a la Opep le toca jugar el papel de pacificador.

No hay que olvidar que los estadounidenses consumen normalmente en 20 días lo que los españoles en un año. Ahora, además, la crisis abierta en las compañías aéreas con la clausura de miles de vuelos ha provocado un constante goteo de pérdidas para el cártel, que ha dejado de vender cerca de 1,8 millones de barriles al día.

El secretario general de la Opep, el venezolano Alí Rodríguez, ya se ha reunido con el secretario estadounidense de Energía, Spencer Abraham. El contenido de la reunión no ha transcendido, pero es un secreto a voces que el Gobierno estadounidense está presionando a la organización para que baje sus precios a pesar de la fuerte recesión económica.

En este ambiente, las compañías de seguros ya han empezado a cobrar "primas de guerra" a los petroleros de la Opep. No es la primera vez que este cártel se convierte a la fuerza en protagonista de graves crisis internacionales, si quieres saber cómo las afrontó, no te pierdas este

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