El PP pide incentivos para los coches poco contaminantes

Contaminar menos no sólo tiene ventajas medioambientales: si prospera la proposición no de ley que presentará el PP, los vehículos que emitan menor cantidad de CO2 se verán recompensados con rebajas fiscales. Es una razón más para subirse a los “coches ecológicos".

La Administración y la industria automovilística se están esforzando por demostrar que los vehículos y el medio ambiente no son conceptos contrarios. Sin ir más lejos, el galardón del “Coche del Año" acaba de recaer sobre el Toyota Prius, un automóvil híbrido que ha conquistado el título gracias a su tecnología: un motor de gasolina y otro eléctrico se encargan de reducir al mínimo las emisiones contaminantes.El Prius ya ha sido objeto de varias campañas de incentivos fiscales, con el fin de impulsar su compra. Sin embargo, estas ventajas podrían extenderse a otros modelos si prospera la propuesta del PP. El Grupo Parlamentario Popular presentará una proposición no de ley en la que instará al Gobierno a incentivar fiscalmente los vehículos que emitan una menor cantidad de CO2. El objetivo de esta medida es la disminución de la contaminación en la atmósfera y el cumplimiento de las metas marcadas en el Protocolo de Kioto.Los populares se apoyan en un informe de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) en el que se considera “esencial" el establecimiento de estas ventajas fiscales para los automóviles poco contaminantes, independientemente del motor que equipen. Según el texto, cualquiera de estos vehículos incide favorablemente en los objetivos del Protocolo de Kioto y en la calidad de vida urbana.Según el PP, las cifras no oficiales de reducción de emisiones de dióxido de carbono en 2003 (153 gr/km) indican que habrá dificultades para cumplir las metas establecidas voluntariamente por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) para el año 2008. Esta entidad pretende rebajar las emisiones de los coches hasta los 140 gr/km en esa fecha, lo que supondrá un 25 por ciento menos que el ratio registrado en 1995.Hasta el momento, la persecución de este propósito ya ha supuesto una reducción de 35 millones de toneladas de CO2. Este compromiso de la industria automovilística del Viejo Continente contribuirá en un 15 por ciento a cumplir las metas exigidas a la Unión Europea en 2010. Tras el descenso registrado el viernes, cuando el precio del crudo de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) bajó casi un 7 por ciento en una sola jornada, el coste de esta materia ha vuelto a subir. Los ataques terroristas en Arabia Saudí y los incidentes en Nigeria han provocado un alza en el importe del crudo Texas, de referencia en Estados Unidos. Beneficiado por el clima de confianza registrado en la región, gracias al crecimiento en el nivel de reservas, su precio descendió el viernes. Sin embargo, los últimos acontecimientos han elevado su coste hasta los 42,9 dólares por barril (1 dólar=0,74 euros; 1 barril=159 litros). De nuevo, la incertidumbre sobre los suministros desde el país árabe, el mayor productor e importador mundial de petróleo, es la razón de este encarecimiento.No sólo el ataque terrorista contra un consulado de Estados Unidos en Arabia Saudí ha repercutido en el precio del crudo; la ocupación de varias instalaciones petroleras y estaciones de servicio en Nigeria –pertenecientes a las compañías Shell y Chevron- también han añadido presión a su coste. El país africano es el quinto abastecedor más importante del mercado estadounidense. Además, la inquietud en los mercados petroleros se ve acrecentada por la reunión que la OPEP celebrará el viernes. Algunos miembros del cártel reclaman un recorte de la producción (actualmente, es de 30 millones de barriles diarios, el nivel más alto en los últimos 25 años), con el fin de evitar un fuerte descenso de los precios durante el primer trimestre de 2005, cuando se prevé una menor demanda.La “guerra de descuentos" que las principales marcas automovilísticas estadounidenses llevaron a cabo para reactivar sus ventas está pasando una alta factura. Ahora, fabricantes como Ford o General Motors se encuentran con la indiferencia de los consumidores hacia rebajas de hasta 3.000 euros en el precio de sus vehículos. Los compradores se ven atraídos por la calidad que ofrecen compañías como Mini o Scion (una línea de coches para jóvenes lanzada por Toyota), aunque éstas no tienen ofertas en sus tarifas.
Las más beneficiadas por este cambio de mentalidad son las marcas surcoreanas y europeas, cuyas cuotas de mercado han aumentado, respectivamente, un 0,3 y un 0,2 por ciento en el plazo de un mes.