El Parlamento Europeo, dividido por el reglamento de distribución

Día a día se va desgranando el lento rosario que acabará con la transformación del sistema de venta de coches nuevos en Europa. El Parlamento Europeo se muestra ahora dividido entre los partidarios de una reforma más amplia y los que consideran que Mario Monti se queda corto en su lucha por abrir el mercado.

El Parlamento Europeo, dividido por el reglamento de distribución
El Parlamento Europeo, dividido por el reglamento de distribución

El implacable comisario europeo de Competencia se enfrentó ayer a los europarlamentarios y tuvo que oír de todo. "Usted era una especie de héroe, pero hoy ha perdido parte de su aureola", le espetó Karin Riis-Jorgensen, una diputada danesa conocida por su ideología ultraliberal. Para Riis-Jorgensen, la reforma del sector debería eliminar cualquier traba a la libre competencia.

Otros miembros del Parlamento Europeo se quejaron de la excesiva apertura que propone el proyecto elaborado por la Comisión de Mario Monti. Entre estos destacan los españoles, alemanes, franceses e italianos, que piden más tiempo para "amortiguar" la reestructuración. Aseguran estos parlamentarios que la renovación traerá una concentración del sector en manos de pocos y grandes distribuidores, carencia de talleres en zonas poco pobladas y destrucción de puestos de trabajo.

Por su parte, el político italiano asegura que la Comisión Europea está dispuesta a mejorar su texto legal, pero no cambiará sus objetivos fundamentales.

Como se sabe, el reglamento propuesto entrará en vigor el día 1 de octubre y supone un cambio trascendental en el sistema de distribución de vehículos nuevos. Los concesionarios serán menos dependientes de los fabricantes y podrán vender más de una marca. Además, entrarán en la venta nuevos canales, con lo que la exclusividad de los concesionarios quedará casi desterrada.

Los importadores, resignados
En España, la última reacción al proyecto de reforma ha llegado desde Aniacam, la asociación de importadores de coches. Sus responsables se apartan de la línea beligerante que forman fabricantes y vendedores, para adoptar una postura mucho más resignada. Germán López Madrid, presidente de Aniacam, criticó a sus colegas de Anfac y Faconauto por "tomar el camino de la prohibición" al invocar el reglamento contra el gran comercio. "No pongamos puertas al campo", dice López Madrid, "será el cliente el que elija el canal de distribución que le aporte más valor añadido". "No creo que nadie ofrezca más que los concesionarios actuales", remachó.

En lo que sí está de acuerdo Aniacam es en asegurar que el cambio de reglamentación llevará aparejada una subida de precios, ya que, en España, las tarifas están por debajo de la media europea y no pueden bajar más, al contrario, tenderán a igualarse con las europeas, con lo que subirán.

En cuanto a la venta a través de hipermercados, Aniacam cree que no es una alternativa seria, excepto para cierto tipo de vehículos y marcas.