El número de muertos en carretera desciende un 7 por ciento

El índice de siniestralidad en las carreteras españolas durante 2001 disminuirá casi en un seite por ciento, según datos del director de la DGT, Carlos Muñoz Repiso. Aun así, la asociación de afectados por incidentes en carretera Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT) ha instado a todos los españoles a un mayor compromiso social y político para reducir el número de muertos que se producen en la red viaria nacional.

Los datos facilitados por Muñoz Repiso hablan de 3.537 personas fallecidas hasta el pasado lunes en accidentes de circulación, frente a las 3.798 que lo habían hecho el pasado año el mismo día. Salvo un repunte espectacular de los siniestros mortales, el índice de 2001 será bastante inferior al de ejercicios pasados. También ha descendido el número de accidentes mortales (6,7 por ciento), el de heridos graves (8,8 por ciento) y el de heridos leves (17 por ciento).

Las causas de esta reducción generalizada no están claras para la DGT, pero sus responsables apuntan a la baja accidentalidad del mes de julio, que habitualmente es el más negativo.

Aumento del 34 por ciento
Paralelamente a la presentación de estos datos no definitivos, en Madrid, la asociación Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT) inauguró en Barcelona las décimas Jornadas Mediterráneas de Seguridad Vial. Su vicepresidente, Ole Thorson, advirtió en su intervención de que, a pesar de los datos positivos mostrados por la DGT, el índice de mortandad en carretera continúa siendo excesivamente elevado. "Nuestra administración no ha hecho lo que tenía que hacer, ya que desde 1994 se ha producido un aumento del 34 por ciento de los siniestros", concretó.

También se despachó a gusto sobre la "ineficacia" de las campañas de la DGT, aunque dio su visto bueno a la nueva Ley de Seguridad Vial al considerarla un paso fundamental en la prevención de accidentes. No obstante, criticó algunos puntos por entender que son insuficientes y poco incisivos, como la consideración de infracciones muy graves "como faltas administrativas y no como un delito", por ejemplo la conducción en estado ebrio. En Noruega, señaló, se pena con un mes de cárcel.

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