El hidrógeno mejorará nuestra salud

Cada día está más cerca el momento en que la automoción se pase en masa al empleo del hidrógeno como fuente de energía para los motores de los coches. Cuando eso suceda, la contaminación disminuirá tanto que nos ahorraremos un dineral en salud.

La prestigiosa revista Science acaba de publicar un informe en el que asegura que los Estados Unidos se ahorrarían 283.000 millones de dólares cada año si todos los coches del país fueran de hidrógeno. Este ahorro se derivaría del fin de la contaminación atmosférica producida por los vehículos a motor.

El informe, elaborado por la Universidad de Stanford, explica que entre 3.700 y 6.400 muertes se producen cada año por culpa de la contaminación. La inmensa mayoría de ellas podría ser evitada gracias al empleo de motores eléctricos animados por pilas de combustible. Si el hidrógeno de las pilas es producido por plantas termoeléctricas, el ahorro estaría sólo entre 9.700 y 149.000 millones de dólares anuales. Por este motivo, los investigadores de Stanford apuntan a la energía eólica como base no contaminante para producir el hidrógeno. Además, generar hidrógeno a partir del viento podría ser más barato que producir gasolina. Para los autores del informe explican que la alternativa de utilizar la energía eólica en la obtención de hidrógeno ayudaría a salvar otras 4.000 vidas más por año, pues se reducirían las emisiones de las centrales térmicas.

Estos datos demuestran lo beneficioso que puede llegar a ser el hidrógeno para el medio ambiente y, por ende, para la salud pública. De momento, la tecnología está en fase de desarrollo y faltan unos años para que sea una realidad comercial. Sin embargo, todos los gobiernos confían en la pila de combustible como paliativo para los problemas de contaminación atmosférica.

Como se sabe, una pila de combustible es una membrana en la que se mezclan el hidrógeno contenido en los depósitos y el aire de la atmósfera. De su unión surge una corriente eléctrica que sirve para mover un motor. El residuo de la reacción es sólo agua. Mientras se generaliza el uso del hidrógeno, Toyota da un paso decisivo en su lucha por lograr el coche más ecológico posible. Acaba de conseguir la homologación de su modelo FCHV, el primer vehículo de hidrógeno que se puso a la venta en la historia (y el único).En su nueva versión, el FCHV aligera su peso y aumenta su potencia y autonomía, con lo que se va pareciendo más a los coches convencionales. Ahora, el coche es capaz de recorrer 330 km sin repostar. Lo hace gracias a sus nuevos depósitos de hidrógeno, más capaces y resistentes. La potencia también crece y ya alcanza los 122 CV, con lo que puede alcanzar una velocidad máxima de 155 km/h.Toyota explica que ya tiene el coche disponible para los clientes, eso sí, bajo contratos de leasing (alquiler a largo plazo). Hasta ahora, ha colocado 17 coches en Japón y Estados Unidos.