El Gran Cherokee sigue bajo sospecha en Estados Unidos

Las autoridades estadounidenses en materia de seguridad vial estrechan el cerco sobre el Jeep Grand Cherokee. Este modelo está sujeto a una investigación federal después de detectarse fallos en su cambio de marchas. Ahora, la prensa local ha denunciado más incidentes provocados por este defecto.

El Gran Cherokee sigue bajo sospecha en Estados Unidos
El Gran Cherokee sigue bajo sospecha en Estados Unidos

Los Grand Cherokee tienen en su cambio automático la típica posición "P", la cual se engrana cuando el coche queda estacionado y hace las veces de freno de mano. A principios de julio, la NHTSA, Agencia Federal de Seguridad Vial, informó de que había recibido al menos 48 denuncias en las que se reseñaban saltos de la palanca desde la posición de aparcamiento a la de punto muerto o marcha atrás.

Fruto de estos saltos de marcha fueron varios accidentes en los que los Grand Cherokee corrían solos por la calle hasta estrellarse, atropellando en algunas ocasiones a los viandantes.

En principio, los defectos aquejan a unidades fabricadas entre 1995 y 1999, fecha en la que Jeep sustituyó las transmisiones de estos coches.

Ahora, la prensa estadounidense ha destapado nuevos casos en los que se han producido estos fallos en el cambio de los Grand Cherokee. Según recoge la agencia Reuters citando a periódicos de aquel país, ya hay tres muertes directamente achacables a estos problemas.

Al parecer, DaimlerChrysler, propietaria de Jeep, tiene abiertos cuatro juicios por denuncias de personas damnificadas por Grand Cherokee descontrolados. Tres de estos procesos son por personas heridas, el cuarto, por un fallecimiento.

Echando cuentas, la prensa local considera que ha habido unos 100 accidentes atribuidos al defecto de la transmisión, más del doble de las 48 que habían reconocido la NHTSA y la marca.

Desde DaimlerChrysler reiteran su disposición a colaborar con la investigación y señalan que no quieren despertar temores injustificados entre sus clientes.