El Gobierno suprime la distancia mínima entre gasolineras en la carretera

La noticia se esperaba desde hace más de ocho meses. El Ejecutivo español ya no obligará a las gasolineras de carretera a tener una separación mínima de 20 kilómetros.

El Consejo de Ministros ha modificado el Reglamento General de Carreteras. A partir de ahora, los conductores no tendrán que recorrer los 20 kilómetros que separan cada estación de servicio en carretera.
Las gasolineras no tendrán limitaciones para abrir nuevos puestos, sólo estarán sometidas a normas de seguridad y de correcta explotación de las vías.
La aprobación de esta modificación se esperaba desde el pasado mes de junio. Entonces el Gobierno anunció diversas medidas para frenar la subida de los precios de los carburantes, entre las que se incluían la incorporación de estaciones de servicio en los hipermercados y la obligación de todas las gasolineras de facilitar el precio de los combustibles de los puntos de más venta cercanos (medidas pendientes de ser aprobadas).

Intentar liberalizar el mercado
Con esta medida, el Ejecutivo trata de aumentar las 7.643 gasolineras que hay en España y, por tanto, liberalizar un mercado prácticamente acaparado por dos grandes compañías, Repsol y Cepsa.
Distintos sectores dudan de la eficacia de la nueva norma. Por un lado, está el alto coste de las instalaciones. Abrir una gasolinera de autopista cuesta unos 500 millones de pesetas y, según el sector, el negocio de la venta de carburantes no es tan rentable en España. El año pasado sólo se abrieron 180 gasolineras, el 28 por ciento menos que en 1999.
Por otra parte, aunque la medida está diseñada para beneficiar a las empresas más pequeñas, Repsol y Cepsa cuentan con la mayoría de las estaciones de servicio. Estas dos compañías tienen vetado abrir nuevos centros en los próximos años, pero las concesiones que ya poseen son de entre 20 y 45 años.