El Gobierno no frena el envejecimiento de las carreteras

Las carreteras españolas envejecen y, en gran parte, es debido al aumento del tráfico, sobre todo del de camiones. Las inversiones no han crecido con la misma rapidez, al menos así lo estima la Asociación Española de la Carretera. Según han asegurado, las administraciones deberían destinar un mínimo de 3.000 millones de euros (medio billón de pesetas) a sanear nuestras vías.

El Gobierno no frena el envejecimiento de las carreteras
El Gobierno no frena el envejecimiento de las carreteras

Los expertos de la Asociación Española de la Carretera (AEC)</font color="#0000CC"> han vuelto a realizar su campaña de inspección de nuestras vías y han descubierto que, durante los últimos doce meses, se han deteriorado más que en anteriores años.

Todos los elementos estudiados menos uno - las barreras de seguridad metálicas - han empeorado su calificación. Este deterioro se debe al aumento del tráfico - un 29 por ciento entre 1995 y 2000 -, sobre todo del de camiones - más de un 37 por ciento en el mismo período -; un ritmo que nuestras carreteras no pueden aguantar.

La AEC estima que nuestras vías sólo están capacitadas para soportar un incremento anual del 2 ó 3 por ciento, pero, según sus datos, el aumento llega a duplicar dicho baremo.

Además, las distintas administraciones no palian este envejecimiento y, año tras año, el monto de inversiones necesario se incrementa. En la actualidad, harían falta más de 3.000 millones de euros (medio billón de pesetas) para ponerlas al día. Aunque, según reconoce la AEC, con este dinero tan sólo se haría un lavado de cara, ya que "han cuantificado los deterioros que se observan a simple vista".

La erosión de los camiones
El tráfico de vehículos pesados es la principal fuente de erosión de las carreteras. Según la AEC, se necesitaría duplicar el transporte de mercancías por ferrocarril para desahogar nuestras vías, pero "será muy difícil cambiar la mentalidad de los clientes de los transportistas, que ven en la carretera la forma de transporte más eficiente, barata y cómoda".

Así, la mayor carencia registrada por la AEC se encuentra en los firmes; a ellos habría que destinar el 93 por ciento de la inversión total. Aunque esta asociación aún considera "aceptable" su estado, ha calculado que se deberían destinar 202 millones de euros adicionales (33.609 millones de pesetas) para la conservación de los pavimentos de la red estatal y otros 296 millones de euros (49.250 millones de pesetas) en los de la red autonómica.

Más prisa corre renovar la señalización vertical: por primera vez en quince años, este apartado ha recibido la calificación de "deficiente" por parte de la AEC. Según explican, dado que el estado óptimo del material reflectante de este tipo de señales tiene una garantía media de seis o siete años, es lógico que ahora "estemos en pleno proceso degenerativo" y haya una "urgente necesidad de invertir en su reposición".

Castilla y León, la gran olvidada
A la hora de planear sus inversiones, el Gobierno se queda corto en Castilla y León. Para poner al día la red de carreteras del Estado en esta Comunidad, el Ejecutivo debería ampliar sus presupuestos en 167 millones de euros (27.786 millones de pesetas).

El Gobierno autonómico tampoco es muy generoso. Las carreteras autonómicas de Castilla y León también precisan un extra de 252,82 millones de euros (más de 42.000 millones de pesetas), pero, en este apartado, es la Junta de Andalucía la que más necesita aumentar sus presupuestos (según la AEC, necesitan 288,36 millones de euros más; 47.979 millones de pesetas).