El Gobierno coreano insinúa medidas alternativas para Daewoo

La importancia electoral de la firma Daewoo ha llevado al Gobierno coreano a declarar su apoyo a las medidas de contingencia que se barajan estos días, en caso de no culminar con éxito el proceso de compra de la compañía en bancarrota. La Comisión para la Supervisión de Finanzas ha advertido del extraordinario retraso en las operaciones y de la adopción de planes de supervivencia un día más tarde de la presentación de un proyecto, por parte de los representantes de Daewoo, que plantea la andadura en solitario. Algunos analistas entienden que la única alternativa posible a la compra por General Motors radica en la nacionalización.

La máxima autoridad en materia financiera de Corea del Sur, la Comisión de Supervisión de Finanzas, ha advertido de que las negociaciones entre General Motors y Daewoo Motor para la compra de esta última se han extendido en exceso en el tiempo. Por ello ha insinuado que está considerando "medidas alternativas" para resucitar a la firma en bancarrota.

Este anuncio de la agencia estatal encargada de la reestructuración de corporaciones locales con problemas económicos a través de inversiones extranjeras chocaría con sus propias pretensiones y vendría a introducir un clima de desconfianza en las otras dos importantes operaciones que se están realizando en Corea: la del Banco de Seúl y la de las divisiones de Hyundai Motor, Hyundai Securities y Hyundai Investment Trust & Securities. En el caso de la primera, el Gobierno ha anunciado ya que adoptará planes de contingencia en caso de que la oferta de compra no llegue a materializarse.

El presidente de la Comisión de Supervisión Financiera, Lee Keung-Young, ha dicho que las conversaciones sobre Daewoo Motor se han retrasado más de lo razonablemente esperable y que "esta demora necesitará medidas alternativas", aunque sin comentar sus contenidos concretos. Algunos analistas del sector apuntan a la nacionalización.

La alternativa de la independencia
Estas declaraciones de un miembro del gabinete de Kim Dae-Jung siguen en el tiempo a la presentación ayer jueves de un nuevo plan de reestructuración por parte de los responsables de Daewoo a la Corte del Distrito de Incheon, prefectura a la que pertenece la planta de Pupyong, caballo de batalla de la negociación.

El primitivo proyecto para sacar al fabricante de bancarrota pasaba, según las intenciones del Banco de Desarrollo Coreano, entidad estatal encargada de velar por la compañía, por la búsqueda de un comprador.

En el plan alternativo de supervivencia se incluyen varios caminos para que pueda continuar en solitario, en caso de que la adquisición por parte de General Motors no llegue a buen puerto. Para ello, se subraya en dicha proposición, es necesario devolver alrededor de 13.340 millones de dólares (2,43 billones de pesetas) en concepto de deudas a acreedores, accionistas y proveedores.

La persona nombrada por el Banco de Desarrollo Coreano para supervisar en última instancia la marcha de Daewoo, el juez Lee Youn-Seung, recomendó, al conocer la existencia de nuevas opciones, su adquisición por una tercera parte, aunque añadió que, "si no hay compradores, la supervivencia independiente es la única salida". "No podemos cerrar la compañía", señaló.

Nuevas ganancias
A tenor de las ganancias obtenidas en julio, por cuarto mes consecutivo, el magistrado comentó que el plan presentado en Incheon era más que una amenaza a la desesperada para azuzar a General Motors.

El grupo presentó el pasado miércoles sus resultados antes de impuestos e intereses, obtenidos durante el pasado mes. Los beneficios ascendieron en esta ocasión a 10,3 millones de dólares (alrededor de 1.850 millones de pesetas). Según un portavoz de la compañía, Kim Sung-Han, la factoría de Pupyong contribuyó con el 40 por ciento de estas ganancias, lo cual probaba que podía ser rentable, frente a la negativa de General Motors a hacerse cargo de ella.

General Motors mantiene la calma
Al otro lado del Océano Pacífico, la segunda de las partes negociadoras observa estas advertencias y movimientos de los últimos días con tranquilidad, aunque no exenta de sorpresa por la súbita presentación del plan alternativo.

General Motors, sabiendo que tiene en su mano la llave de las operaciones, ha declinado realizar comentario alguno sobre el proyecto, alegando que no había tenido oportunidad de revisar los documentos.

Por el contrario, ha comentado que los contactos continúan y que mantiene la esperanza de llegar a un acuerdo.