El Gobierno aprueba un incremento de los peajes de un 13 por ciento

A partir de ayer, los conductores que circulen por los más de 2.000 kilómetros de carreteras de pago que cruzan nuestro país deberán pagar un 13 por ciento más en los peajes, pero existe una comunidad que se niega a esta subida: Cataluña.

El Gobierno aprueba un incremento de los peajes de un 13 por ciento
El Gobierno aprueba un incremento de los peajes de un 13 por ciento

Obligado por la UE, el Gobierno ha subido los peajes de las carreteras en un 13 por ciento, una cantidad que recoge un nuevo IVA más elevado (de un 9 por ciento) y el incremento del IPC (fijado en un 3,7 por ciento). Pero esta nueva normativa no se ha establecido en todo el territorio nacional, ya que la Generalitat sólo aplica un aumento del 3,47 por ciento.

El equipo de Jordi Pujol ha establecido un enrevesado sistema para eludir tanto los dictados de Bruselas como los que llegan desde Madrid. Según han establecido, los conductores no pagarán el nuevo IVA, pero esta cantidad tampoco será sufragada por las empresas concesionarias.

Para ello, han anunciado que aumentarán el fondo de compensación de los peajes, una maniobra muy difícil de llevar a cabo, ya que las leyes sobre la competencia de la UE prohiben la subvención a las empresas concesionarias. La solución pasa por rebajar la tarifa base, de modo que al aplicar el IVA impuesto desde Bruselas el precio no sea tan alto y, como contrapartida, anular la congelación de las tarifas decretada el pasado marzo. En definitiva, que paguen todos los contribuyentes, sean o no conductores.

La oposición teme que también aumenten el periodo de explotación de las autopistas, una medida que, según Joan Ridao de ERC, supone "pan para hoy, hambre para mañana".

La lucha de los peajes
En 1996, cuando CiU votó a favor de la investidura de José María Aznar como presidente del Gobierno, este partido puso como condición que se redujera el IVA en los peajes de las carreteras catalanas de un 16 a un 7 por ciento. Ahora, las cosas han cambiado y un PP con mayoría absoluta ha elevado sin consultar a sus socios este impuesto.

Una decisión que no ha gustado demasiado a la oposición que le ha dedicado epítetos como "golpe duro" (Felipe Puig, conseller de Política Territorial i Obres Públiques de la Generalitat), "provocación" (Manuel Nadal, del PSC) o "falta de respeto" (Joan Boada, IC-V).

La Generalitat ha decidido plantar cara al Ejecutivo nacional y en los 209 kilómetros de vías que regenta aplicará un precio más barato. Eso sí, las principales autopistas de Cataluña, la A-2 y la A-7 dependen del Estado y circular en ellas es, desde ayer, un 12,8 por ciento más caro.

Hoy la declaración de Gelida (plataforma que agrupa a más de un centenar de asociaciones catalanas antipeaje) se reúne para estudiar cómo hacer frente a estas diferencias de precios.

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