El futuro de Mercedes-Vitoria está en el aire

Muchos han sido los problemas que arrastra la factoría de Mercedes Benz en Álava: amenazas de retirada de la producción, problemas de flexibilidad, numerosos paros el año pasado… Pero, sin duda alguna, el más grave es la situación de incertidumbre actual.

Los más de 4.200 empleados de la planta de Mercedes Benz en Álava aún no saben qué les deparará el futuro. En la actualidad, en estas instalaciones se produce en exclusiva mundial los modelos Vito y Viano, pero la dirección alemana de Mercedes Benz no sabe si seguirá proveyendo a la factoría de proyectos dentro de algún tiempo.

Por eso, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha visitado la casa matriz de la firma en Stturgart (Alemania) y ha conversado con el responsable de la compañía para el grupo en España, Volker Heuer, y con los presidentes de los departamentos de Negocios y Furgonetas, Eckhard Cordes y Rolf Bartke, respectivamente, con el objetivo de aclarar la situación.

Sin embargo, después de este encuentro, no hay ninguna conclusión clara. Lo único que se sabe es que Heuer ha comunicado a los sindicatos la necesidad de que comprendan que la empresa y los trabajadores “deben navegar en el mismo barco", en clara alusión a los paros del pasado año.

En Alemania la dirección de Mercedes Benz no olvida la huelga de los trabajadores alaveses que en 2003 paralizó la producción del modelo Viano tan sólo unas semanas antes de su lanzamiento mundial. Por eso, ahora la factoría debe ganarse de nuevo la confianza de la compañía, ha amenazado Heuer.

El Ejecutivo vasco, por su parte, ha querido dejar claro su total e incondicional apoyo a los empleados de la planta gasteiztarra y ha anunciado que seguirá negociando con Mercedes Benz para asegurar trabajo en estas instalaciones industriales. La dirección de DaimlerChrysler ha anunciado que definitivamente la producción de la Clase C de Mercedes (en la imagen) no se va a llevar a cabo en las instalaciones de la firma en Juiz de Fora (Brasil). Durante la semana pasada se especuló con esta posibilidad, lo que alarmó bastante a los trabajadores de la planta germana de Sindelfingen, que vieron peligrar sus puestos de trabajo, ya que esta factoría se monta en la actualidad el Clase C.
De todas formas, Mercedes Benz no quiere descartar un traslado de parte de la producción de este modelo a otra planta, si las negociaciones con los sindicatos de Sindelfingen (encaminadas a buscar mayor flexibilidad) no fructifican en los próximos meses.