El Focus, bajo la lupa de las autoridades estadounidenses

El Focus parece ser uno de los coches favoritos de los investigadores federales en los Estados Unidos. El compacto de Ford está siendo nuevamente investigado, en esta ocasión por problemas en el motor y en la suspensión delantera. Con estas, ya son seis las inspecciones a las que se ha visto sometido en el último año.

El Focus, bajo la lupa de las autoridades estadounidenses
El Focus, bajo la lupa de las autoridades estadounidenses

La Agencia Federal para la Seguridad en el Transporte en Carretera (NHTSA) ha anunciado que ha abierto dos nuevas investigaciones sobre el Focus tras recibir una serie de quejas sobre el motor y la suspensión delantera.

Al parecer, puede llegar un momento en el que el propulsor se pare, a causa de una acumulación de sedimentos en el tanque de combustible que impide que el carburante llegue hasta el motor. De este defecto, la NHTSA ha recibido 72 quejas. De esas 72 personas, 7 se vieron envueltas en choques, sin que haya trascendido si se produjeron fallecidos o heridos

El otro problema detectado afecta a la suspensión delantera, que, según siete personas que se han quejado, puede llegar a fracturarse. Seis de esas siete personas sufrieron colisiones a consecuencia de este defecto.

Los modelos que están bajo la lupa de las autoridades federales son un total de 574.700 unidades de los años 2000, 2001y 2002.

El Focus americano, fabricado en los Estados Unidos y con diferentes especificaciones que el modelo europeo, ha sido sometido a un total de seis investigaciones en el último año para controlar diferentes partes del vehículo: mandos de regulación de los asientos, limpiaparabrisas, airbag o acelerador.

La variante inglesa tampoco se libra de los problemas. Según la web de consumidores británica www.honestjohn.co.uk, el Focus ha sido revisado en los últimos años por diversos motivos como problemas en los módulos de control electrónico, en la transmisión automática, en los faros traseros o en la regulación de la suspensión.