El euro no provoca la equiparación en los precios de los coches

El informe semestral sobre los precios de los automóviles en la Unión Europea, presentado ayer por la Comisión, muestra que siguen existiendo importantes diferencias en los importes de un mismo modelo entre los distintos mercados del Viejo Continente. Del estudio se desprende una conclusión: la llegada del euro no ha ayudado a que los precios de los vehículos se igualen en Europa.

El euro no provoca la equiparación en los precios de los coches
El euro no provoca la equiparación en los precios de los coches

El estudio de la Comisión se ha realizado sobre 81 modelos (los más vendidos en la Unión Europea) de 26 fabricantes y muestra que la diferencia en el importe de un vehículo entre la nación más barata y la más cara puede ser superior al 40 por ciento: si se compra un Fiat Marea en Alemania, habrá que desembolsar 4.600 euros (765.000 pesetas) más que si se adquiere en Finlandia. La desigualdad es mayor si se toman como referencia Reino Unido –el país más caro fuera de la eurozona- y Finlandia, pues este modelo cuesta 6.000 euros más (un millón de pesetas) en tierras británicas.

El informe revela que Alemania, Austria y Reino Unido tienen los precios más altos de la UE y los coches llegan a ser entre un 20 y un 40 por ciento más caros que en el país más barato de la región. Así, el mercado germano (el de mayores dimensiones) ofrece 41 modelos con los importes más altos de la zona euro.

Al igual que en el estudio realizado en enero, España sigue siendo el estado con los precios de los coches más baratos antes de impuestos en toda la eurozona: Fiat Seicento, Ford Focus, Land Rover Discovery, Opel Vectra, Renault Espace y Rover 75 tienen en nuestro país el coste más bajo de toda la Unión (aunque el Peugeot 106 y los Volvo S60 y S80 presentan los importes más altos del continente).

Finlandia y Grecia acompañan a España en la lista de naciones con los precios más baratos, al igual que Dinamarca (fuera de la Unión Monetaria).

Según los cálculos de la Comisión Europea, estas desigualdades no se corresponden, necesariamente, con el nivel de vida de cada país (España tiene coches más económicos que Portugal). La razón podría estar en la política de los fabricantes, que tratan de compensar los impuestos que gravan el vehículo en aquellos estados con tasas más altas –excepto, BMW, DaimlerChrysler y Ford, que intentan que las diferencias de precios de sus coches en la zona euro no superen el 15 por ciento, algo que no preocupa a marcas como General Motors, Suzuki, Fiat y Honda-.

Monti refuerza su postura
La situación descrita en el informe ha servido para reforzar la posición de Mario Monti, comisario europeo de la Competencia, en su defensa del recientemente aprobado reglamento de la distribución.

"El seguimiento realizado de las diferencias de precios confirma que el mercado interior todavía puede funcionar mucho mejor en el caso de los vehículos de motor. Así, la reforma adoptada por la Comisión para liberalizar la venta y distribución crea las condiciones adecuadas para que haya una mayor competencia en el sector, de modo que redunde en beneficio de los consumidores europeos y de los operadores económicos", ha asegurado Monti.

Por su parte, fuentes de la Comisión declararon que el mercado del automóvil sigue estando "totalmente compartimentado", como señala el hecho de que ni siquiera la puesta en circulación del euro haya permitido una ligera aproximación de los precios. Asimismo, el informe asegura que no se observa ninguna tendencia que indique una nivelación de los importes.