El director general de Citroen no espera la recuperación del mercado hasta 2012

El director general de Citroen España, Alfredo Vila, que también lo es para otros siete mercados del Sur de Europa, no espera signos de recuperación en el mercado español del automóvil hasta la segunda mitad del año 2012.

Alfredo Vila, en declaraciones en el Salón del Automóvil de Shanghai, en el que Citroen ha presentado el tercer modelo de su gama distintiva, el DS5, explicó que las primeras evidencias de recuperación se darían en este periodo si se produce el saneamiento del sistema financiero y la apertura del crédito.

En alusión a la celebración de elecciones generales el próximo año, se está esperando un cambio, dijo Vila, para añadir que antes del segundo semestre de 2012 no ve un punto de inflexión que cambie la tendencia del mercado, en concreto las compras de los clientes particulares.

Recordó el presidente de Citroen España que el canal de clientes particulares empezó a bajar, con una tasa del 7 %, en el segundo semestre de 2007, y, desde entonces, han pasado los años 2008, 2009, 2010 y 2011, agravándose y acumulándose las pérdidas de ventas a este tipo de clientes, con índices negativos por encima del 40 %.

No obstante, Citroen se coloca en la segunda posición del mercado en clientes particulares, por detrás de Volkswagen, y ocupa la cuarta posición del mercado español de turismos.

De una previsión para el mercado español al comenzar el año por encima de los 900.000 turismos, Alfredo Vila baraja en este momento un cierre para este año de 860.000 unidades, cifra a la que habrán de sumarse alrededor de 110.000 vehículos comerciales ligeros.

Con este escenario de ventas, Alfredo Vila se propone mantener la cuota de Citroen en el mercado español en alrededor de un 9 %, lo que supondría superar las 80.000 unidades matriculadas, cifra que contrasta con las 240.000 logradas antes de la crisis, con un mercado global que era el doble del actual.

Con esta pérdida de ventas, los concesionarios de Citroen están en este momento con una rentabilidad en torno a un -0,3 %, una situación preocupante para la compañía, que trata de ayudar a los concesionarios para que resistan mejor la caída del mercado manteniéndoles los stock bajos y ayudándoles a gestionar el vehículo de ocasión, entre otras acciones.

No obstante, aseguró Vila, la red de Citroen está saneada y es a partir de ahora, si se mantiene la atonía del mercado, cuando pueden producirse daños en la red y puede que hasta cierres de actividad.