El director de Citroen aboga por que el Gobierno active la economía real

El director general de Citroen España, Alfredo Vila, abogó por una visión más amplia del Gobierno, con acciones que activen la economía real, como paso previo a un programa de ayudas específico al automóvil.

En declaraciones a EFE, Vila se quejó de que los fondos que se conceden a España, por la vía del FROB, del Banco Central Europeo o del FMI sirvan 'para tapar agujeros de balance de entidades financieras; que cada palo aguante su vela'.

'El problema es que el país está bloqueado por la financiación, el déficit, la prima de riesgo, la reforma laboral y hay una inacción por parte del Gobierno en la economía real', apostilló Vila.

Vila reconoció que es bueno que se propongan líneas de crédito ICO, ayudas a las pymes, pero 'todavía no conozco a nadie que haya ido a las ventanillas de los bancos y haya salido con la línea de financiación que quería. La economía está paralizada'.

'Hacen falta buenas noticias: que se llenen hoteles y restaurantes, retomar la obra pública, que la mejora se perciba en taxistas, en panaderos...No todo es fútbol'.

El escepticismo volvió a aflorar cuando señaló: 'creo casi imposible imaginar que antes de septiembre se ponga en marcha algo en cuanto a legislación para el automóvil y no me atrevo a decir ayudas'.

Para Vila, esta ayudas son de 'sentido común', pues en casi todos los departamentos de la Administración se reconocen los retornos que tienen en cuanto a mayor recaudación fiscal, pero medidas como ésta, de incentivo de la demanda, se tiene que extender a toda la economía.

Las ayudas para el sector del automóvil que solicita ahora Vila se desmarcan de las del Plan 2000E, pues se orientan a 'un plan de renovación del parque que ataque el tema de la seguridad vial, el medio ambiente, la factura energética y con propuestas ligadas a una fiscalidad más vinculada a la tenencia que a la compra y con estos ingredientes la ecuación económica está muy clara'.

Apunta, además, las diferencias entre la actual coyuntura y la que primaba durante la vigencia del Plan 2000E y, sobre esa base, alude a circunstancias presentes como una fuerte caída de la confianza del consumidor y un empeoramiento de las condiciones de financiación con tipos de interés que han pasado del 6 % al 9 %.

Sobre el mercado automovilístico, el máximo responsable de Citroen en España se suma a las opiniones que rebajan las previsiones de las 750.000 a las 720.000 unidades al cierre del ejercicio.

Volúmenes tan bajos de mercado, a juicio de Vila, influyen en la vertiente industrial, pero no se atreve a establecer un plazo de resistencia a esta situación

'Nuestra previsión -dijo Vila- se basa en que con una demanda mínima de 1,2 millones de unidades en un periodo de diez años, aseguraremos la pervivencia de las fábricas españolas. Si vamos a 750.000 la cosa se te queda en nada'.

Los nuevos productos de Citroen giran en torno a los recién llegados DS5 y C4 Aircross, a los lanzamientos en enero del Citroen Elysee y al coche de Madrid que 'sabemos que se va a hacer en Madrid y eso es ya una magnífica noticia'.

Del Elysee, que se producirá en la planta de Vigo, reiteró que se comercializará en mercados emergentes, pero lejos del concepto 'low cost' que aplican otras marcas, pues se trata de un coche muy bien equipado y con un alto grado de acabado y confort.

El hecho de esa preferencia por los mercados emergentes es que esa carrocería tipo sedán de tres volúmenes (4,4 metros de longitud y maletero de 500 litros) del Elysee representa un alto volumen de ventas en esos países.

En cuanto a la línea DS continuará con una berlina del segmento M-1 sedán, un SUV y una berlina del segmento D, de alta gama, que no tiene que ser una variante del prototipo presentado hace unos meses.