El consumo de combustible en EE.UU., por las nubes

Los fabricantes automovilísticos estadounidenses creen que para que los coches que consuman menos tendrían que hacerlos más pequeños y, por lo tanto, menos seguros.

El nuevo plan nacional de energía estadounidense contempla, entre otras medidas, la reducción del consumo de combustible de los vehículos particulares. Por ello, desde la Administración norteamericana se está estudiando la posibilidad de reducir los criterios establecidos por el organismo que controla los estándares de consumo de combustible en Estados Unidos, CAFE, que se han quedado anclados en 1975, cuando se establecieron los actuales niveles.
En la actualidad, se establecen unos consumos medios de en torno a 9 litros a los 100 kilómetros y en el caso de los vehículos englobados en la categoría de "camiones ligeros", unos 11,5 litros a los 100. Estas cifras, a la vista de la crisis energética que atraviesa el país son insostenibles, sobre todo si se tiene en cuenta que la mitad de los vehículos que se venden en EE.UU. pertenecen a la segunda categoría, la que más gasta.
Según los últimos datos de matriculación, los todo terrenos, pick-ups y monovolúmenes copan la mitad de las matriculaciones norteamericanas, lo que parece dejar claro que los compradores no están demasiado preocupados por los consumos de sus vehículos.
Desde la Alianza de Fabricantes de Automóviles, se habla de que para reducir los consumos habría que hacer vehículos más pequeños, que, según ellos, son menos seguros que los coches más grandes y pesados.
Esta idea no es compartida por las asociaciones de consumidores, que afirman que sólo en Detroit se opina que la reducción del gasto de combustible no es prioritaria. Estas asociaciones aseguran que el público está cansado de pagar sin tener posibilidad de elegir.
Si se consigue, al menos, igualar el consumo de los SUV al de los turismos (unos 9 litros a los 100 kilómetros) se calcula un ahorro de un millón de barriles de petróleo al día.

Los mejores vídeos