El consumo de carburante no preocupa a los norteamericanos

Tal y como demuestra un reciente estudio sobre las tendencias de compra de automóviles en Estados Unidos, los consumidores norteamericanos no tienen en cuenta el consumo de los vehículos.

Mientras el mundo se preocupa por los vaivenes de los precios del petróleo, los ciudadanos norteamericanos parecen vivir en un planeta aparte. Sólo hay que ver que mientras en Europa cada vez aumenta más el consumo de Diesel, frente al de gasolina, y que los fabricantes automovilísticos buscan el más difícil todavía para encontrar el mínimo consumo posible en sus coches, los norteamericanos se siguen decantando por modelos que no destacan precisamente por gastar poco.

Según los últimos datos de matriculaciones en Estados Unidos, los vehículos preferidos por los conductores norteamericanos siguen siendo los grandes, gasten lo que gasten.

De hecho, los principales criterios de compra de los norteamericanos son el tamaño del vehículo y su precio, sin tener en cuenta el consumo.

Según un estudio realizado en EE.UU., en torno al 43 por ciento de los consumidores que están buscando un coche nuevo tiene en mente un todo terreno ligero (SUV), un dato que destaca ante el porcentaje de 36 puntos que se obtuvo en 1996. En cuanto a los interesados en adquirir vehículos de lujo, se calcula que son el 45 por ciento, mientras que hace siete años, sólo era el 25 por ciento.

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