El caso Bridgestone-Ford, de nuevo en la palestra

271 muertos y más de 700 heridos son el resultado de una serie de accidentes de tráfico provocados por defectos en los neumáticos Bridgestone que equipaba el Ford Explorer. Tras un largo proceso para aclarar responsabilidades y recuperar el buen nombre de ambas compañías, el caso se reabre.

Cuando parecía haber caído en el olvido, el Gobierno estadounidense ha decidido retomar el caso de los neumáticos Bridgestone equipados en los Ford Explorer para investigar posibles responsabilidades penales.Durante casi dos años, las acusaciones mutuas fueron una constante en un largo proceso para aclarar responsabilidades. Incluso, después de que desde la NHTSA se desviaran las culpas del Explorer hacia los neumáticos Wildernes de Bridgestone, los enfrentamientos se mantuvieron.Ahora, la fiscal del Estado de Illinois, Miriam Miquelon, ha solicitado documentación a los abogados de las personas afectadas que han seguido adelante con sus reclamaciones. En estos momentos, hay en marcha unas 500 demandas civiles, ya que la compañía fabricante de neumáticos ha alcanzado acuerdos con otros 800 afectados.Con esta información y los análisis realizados por la Agencia de la Seguridad Vial (NHTSA), la Administración norteamericana quiere estudiar la posibilidad de que existan responsabilidades penales en el caso.La acusación se podrá basar en la ley que aprobó el presidente Bill Clinton después de que se llamara a revisión los neumáticos que estaban bajo sospecha (13 millones de unidades). Según esta norma, el hecho de ocultar información sobre seguridad puede calificarse como delito.En el caso de que la fiscalía apreciara señales de delito, las penas irían desde fuertes multas hasta cárcel, si se encuentran pruebas que apunten a algún ejecutivo de las compañías como responsable.