El automóvil, “culpable de todos los males”

El automóvil privado parece aglutinar todos los males del mundo. Así lo defienden al menos los responsables del Observatorio de la Movilidad Urbana, que han presentado un informe en el que acusan a este tipo de transporte de contaminar el aire, producir ruido y de ser el responsable de la mayor parte de los accidentes en la ciudad.

El RACC pide ventajas fiscales para los coches menos contaminantes
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El sector del transporte es responsable de una cuarta parte de las emisiones contaminantes, y, dentro del mismo, el coche privado genera el 83 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono.Lo dice el informe presentado por el Observatorio de la Movilidad Urbana, del que forman parte las autoridades de transporte público de las principales áreas metropolitanas (Barcelona, Madrid, Valencia, Vizcaya, Alicante, Sevilla, Bahía de Cádiz y Asturias) y los ministerios de Fomento y Medio Ambiente. La conclusión del mismo es demoledora para el coche privado: su uso excesivo está amenazando la calidad del entorno urbano. Argumentos no le faltan. Según este estudio, el coche consume y contamina más del doble que el autobús y cinco veces más que los medios de transporte electrificados (tranvía o metro). Además, el tráfico urbano, generado en su gran mayoría por el automóvil, es el principal responsable de la contaminación acústica, que afecta al 74 por ciento de la población de las áreas metropolitanas. La tercera parte de los accidentes con víctimas, a su vez, se producen en las ciudades, que acumulan la mitad de los muertos totales, unos siete al día. Pero el coche sigue siendo más que necesario, sobre todo, según el informe, porque se ha creado una dependencia de él a causa de la dispersión urbana y la extensión de las áreas metropolitanas. ¿Y cuáles son las posibles soluciones? Las mismas que venimos oyendo año tras año: fomentar la marcha a pie o el uso de la bicicleta, promover la reducción del uso del tráfico motorizado y reducir la oferta de aparcamiento en el centro de las ciudades. No se sabe cómo van a hacer todas esas cosas, sobre todo viendo los discretos resultados que ha tenido el Día Sin Coches en nuestro país. Los ecologistas lo han tildado de “fracaso integral", mientras que los responsables del Ministerio de Medio Ambiente han señalado que “no fue un éxito". Lo cierto es que el tráfico se redujo en un 7 por ciento en las 208 localidades españolas que se sumaron a la iniciativa. Al mismo tiempo, el número de personas que optaron por el transporte público creció un 11 por ciento y, en algunas ciudades con amplias zonas restringidas al tráfico, el ruido decreció hasta 10 decibelios.Como colofón, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, después de afirmar que el transporte es el sector en el que más están creciendo las emisiones contaminantes, (que provocan el efecto invernadero y el cambio climático), valoró muy positivamente las medidas que está preparando el Gobierno de California para reducir la contaminación del coche. California está desarrollando una ley para reducir en un 25 por ciento la emisión de gases de los vehículos, por lo que los fabricantes deberán modificar el diseño de éstos para que quemen menos carburantes. Esto provocaría un aumento de los gastos de producción de cerca de 300 dólares por unidad. Narbona indicó que estas iniciativas pueden servir “de estímulo" para la Unión Europea, donde no se han previsto medidas “tan exigentes".

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