El arco nuevo de Mariana Avitia

Melva Frutos

Monterrey (México) 2 ago (EFE).- Hace tres años Mariana Avitia tuvo que afrontar un revés en su incipiente carrera con el robo de su arco y hoy es medallista de bronce en la prueba individual del tiro con arco de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Aquel arco fue recuperado tiempo después por la policía mexicana, pero en tan malas condiciones que ya había perdido la estabilidad requerida, y entonces Avitia cambió de arco, dijo hoy a Efe el entrenador Iván Alemán.

Alemán, entrenador y miembro del negocio de arquería de la familia Avitia, recordó que ese arco robado y recuperado fue el que la mexicana llegó a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, que finalmente tuvo que cambiar por un nuevo instrumento.

Todo ocurrió al volver de un torneo en República Dominicana, en el 2009. Mariana fue a cenar con su familia y los ladrones sustrajeron del automóvil su equipo de entrenamiento con un valor de 120.000 pesos (8,955 dólares al cambio de hoy).

En su denuncia ante las autoridades, Avitia manifestó el gran valor sentimental que tenía el arco color rosa, además del monetario, ya que con éste había participado en los Juegos de 2008 y que estaba acostumbrada a su manejo.

A los pocos meses las autoridades dieron a conocer la recuperación del arco, pero en tal malas condiciones que ya había perdido la estabilidad requerida y para entonces ella ya contaba con uno nuevo.

Mariana, originaria de Nuevo León, estado del noreste de México y a sus 18 años, ganó el bronce momentos antes de que la mexicana Aida Román conquistara la plata en la prueba individual del tiro con arco, que fue ganada por la coreana Ki Bo Bae.

El entrenador Alemán explicó que el arco de Avitia es especial porque tiene un diseño apropiado a sus medidas y necesidades.

Estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Nuevo León, Mariana ya fue una sensación en Pekín 2008 por ser en esos juegos una de las participantes mexicanas más jóvenes con 14 años.

Mariana comenzó en el tiro con arco a los 9 años y por casualidad cuando iba a al Instituto de Alto Rendimiento a practicar patinaje y vio entrenar a su hermano.

Una ocasión le solicitó la oportunidad de 'hacer un tiro' y cuando el entrenador observó la facilidad de la pequeña niña para manejar el arco, se dio cuenta de sus cualidades y la adoptó como discípula, relató Iván Alemán.

Uno de los deseos de Avitia, manifestado hace unos días en los medios de comunicación, es que a su regreso glorioso a México, la reciba en el aeropuerto, cantándole una de sus bandas favoritas llamada La Leyenda.

Al manifestar su gusto por la música regional conocida como 'Grupera' y señalar al grupo 'La Leyenda' como uno de sus predilectos, pidió públicamente que el vocalista, Eliseo Robles acudiera a recibirla al aeropuerto y cantarle sus éxitos musicales. EFE.