EE.UU. quiere mejorar la seguridad de los todo terreno

Cada día se venden más SUV, lo que conocemos como todo terreno ligero de buen rendimiento en campo y excelente en carretera. Su crecimiento trae aparejado un riesgo nuevo: la colisión entre un turismo normal y uno de estos gigantes no es ninguna broma. Como el número de estos accidentes crece, las autoridades norteamericanas pretenden mejorar el diseño y la seguridad de los SUV de modo que sean más "compatibles" con los turismos en caso de choque.

EE.UU. quiere mejorar la seguridad de los todo terreno
EE.UU. quiere mejorar la seguridad de los todo terreno

Compatibilidad es el término que se emplea en Estados Unidos para designar la relación entre dos coches que colisionan. Cuanto más compatibles sean, menores serán los daños y más repartidos quedarán, con lo que los ocupantes sufrirán menos. En cambio, si los vehículos son incompatibles, uno de ellos será más agresivo que el otro.

Es este el caso de los SUV y los todo terreno tradicionales, que, por su tamaño y arquitectura, resultan muy poco compatibles con el resto de coches, especialmente con los turismos más ligeros.

La Agencia Federal de Seguridad Vial, la popular NHTSA, ha decidido cortar por lo sano este creciente problema. Su director, Jeffrey Runge, acaba de anunciar que la agencia revisará el diseño y los equipos de seguridad de los todo terreno para buscar la forma de hacerlos más compatibles con el resto de los coches del mercado. "La necesidad de trabajar en pro de la compatibilidad de los coches nunca ha sido tan perentoria como lo es ahora", asegura Runge.
Además, los técnicos federales aprovecharán para buscar también soluciones a los muchos vuelcos de todo terreno que se producen, derivados, por lo general, de su diseño. Estos accidentes generan 10.000 muertes anuales en todo el mundo.

Runge explica que la NHTSA desarrollará un plan que incluirá el fomento del uso del cinturón, nuevos parámetros de control en los test de choque y una nueva normativa para la construcción de los techos de los vehículos.
En lo que atañe a la compatibilidad de los todo terreno y los turismos, la NHTSA se esforzará por diseñar nuevas pruebas de choque que reproduzcan mejor las condiciones en que se producen estos impactos. Parece que utilizarán rodillos para los choques frontales, en lugar de barreras como hasta ahora.

Los técnicos de la agencia advierten que harán falta tres o cuatro años de estudios para corregir estos problemas. Sin embargo, ya saben que el mayor riesgo se produce cuando un todo terreno embiste a un turismo por el lateral, choque mucho más peligroso y agresivo que el propio impacto frontal. Para paliar los efectos del golpe lateral, señalan que harán falta airbags laterales, de cortina y, sobre todo, pilares centrales más reforzados.

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