Dos mil millones para enterrar la M30

Alberto Ruiz-Gallardón, nuevo alcalde de Madrid, busca la forma de llevar a cabo su mayor promesa electoral: enterrar una parte de la M30, la conflictiva vía de circunvalación que rodea la capital de España. El principal problema es el coste: más de 2.000 millones de euros.

El Ayuntamiento afronta un obra colosal que es realmente difícil de pagar. Esos 332.000 millones de pesetas son un coste difícil de asumir para los presupuestos municipales, con lo que se barajan otras soluciones.

Según explica hoy el diario El País, Gallardón piensa en la posibilidad de crear una empresa municipal que se haga cargo de la obra y de la deuda. Otra idea, compatible con la primera, es construir una parte con el formato de “peaje en sombra". En este tipo de acciones, las constructoras adelantan el dinero y se hacen cargo del mantenimiento de la infraestructura a cambio de que la Administración les pague una cantidad periódica. Este dinero va en función del volumen de tráfico que soporte la carretera.

El peaje en sombra serviría para costear los 12 kilómetros de M30 que van enterrados. El resto se pagaría a través de fórmula más convencionales. Estos 12 kilómetros de túnel servirán para aliviar el tráfico en las zonas más conflictivas: el tramo que bordea el río Manzanares, el nudo Sur y la Avenida de la Ilustración, al norte de la ciudad.