Distribución: marcas y concesionarios, enfrentados

Las discrepancias sobre los contenidos del Código de Buenas Prácticas han obstaculizado la negociación del Gobierno con las principales asociaciones sectoriales del automóvil para solventar los problemas entre las marcas y los concesionarios en la actividad de la distribución de automóviles.

Esta negociación, abierta hace un mes, buscan dotar de contenidos a la futura Ley de Distribución Comercial, que el Gobierno se ha comprometido a aprobar en el plazo de seis meses, y que servirá de marco a las relaciones entre dos actividades del sector del automóvil que han estado salpicadas de polémica.

Dicha polémica llegó a su punto culminante el pasado 15 de febrero, cuando el Pleno del Congreso de los Diputados aprobó una enmienda a la Ley de Economía Sostenible, que reformaba las relaciones entre las marcas de automóviles y las redes de distribución.

Desde el ámbito de las marcas, la reacción fue fulminante y el ministro de Industria, Miguel Sebastián, retomó la situación abriendo un proceso de consultas que desembocó en un acuerdo con las asociaciones automovilísticas de fabricantes (ANFAC), importadores (ANIACAM), concesionarios (FACONAUTO) y vendedores (GANVAM).

El primer fruto del acuerdo fue la introducción de una enmienda en la ley de Pagos del Estado que anulaba la anterior que generó toda la polémica.

Eliminado el principal obstáculo, el sector negocia ahora esa dotación de contenidos para la nueva normativa sobre distribución y el citado Código de Buenas Prácticas que ha generado una nueva división en el sector.

ANFAC ha responsabilizado de esta situación a FACONAUTO con acusaciones de presentar postulados maximalistas y eludir la negociación en el ámbito de la Comisión con el envío de una carta al Ministro de Industria, Miguel Sebastián, que los fabricantes entienden ha vulnerado el espíritu de resolución de los desacuerdos en el ámbito de las comisiones negociadoras abiertas.

Blas Vives, secretario general de FACONAUTO, declaró que esta carta al ministro se debe entender en términos de amparo ante lo que consideran un cambio de actitud en la negociación, con la presentación de un nuevo borrador, en el que se elimina el concepto de arbitraje sin debate previo.

ANFAC puntualiza que los mecanismos de arbitraje pueden quedar recogidos en la futura ley y añade que en la jurisprudencia española y en la legislación nacional y comunitaria hay suficientes texto como para que nadie quede desprotegido legalmente en cualquier contencioso.

Vives contrapone que 'con un arbitraje los conflictos se resuelven rápido; sin ese arbitraje se dilatan en el tiempo, porque el recurso serán los tribunales y así se puede prolongar años'.

En la cuestión han terciado los presidentes de otras asociaciones presentes en la negociación. Así, el presidente de ANIACAM, Germán López Madrid, dijo que 'los problemas de un concesionario con una marca son tan amplios que llevarlos a una mesa de arbitraje es absolutamente inviable'.

López Madrid criticó a FACONAUTO por plantear el contencioso en estos términos al asegurar que 'en este asunto no sabe de lo que está hablando y carece de argumentos válidos para encauzar la situación', tras puntualizar que en el proceso, hasta ahora, el Ministerio de Industria ha hecho una negociación 'ejemplar' y las marcas 'son las únicas que han tenido que ceder'.

El máximo responsable de ANIACAM pidió a la patronal de concesionarios 'más cordura en sus fines y menos visceralidad en sus planteamientos'.

Por su parte, Juan Antonio Sánchez Torres, presidente de GANVAM, no ocultó que su organización está 'en la posición de defensa de los intereses de los concesionarios'.

No obstante, matizó que desea que la negociación prosiga, 'porque es una oportunidad histórica para el sector y, como en toda negociación, todos tendremos que ceder'.