Dime lo que consumes y te diré lo que contaminas...

El efecto invernadero, provocado por las emisiones de dióxido de carbono, es un problema que preocupa, cada vez más a los Gobiernos de los diferentes países. En este caso es el español el que acaba de publicar una norma que obliga a todos los fabricantes de automóviles a que incluyan una etiqueta al lado de los coches que están a la venta que informe a los usuarios de su consumo y sus emisiones. Todo, a partir del próximo mes de noviembre.

Dime lo que consumes y te diré lo que contaminas...
Dime lo que consumes y te diré lo que contaminas...

El Consejo de Ministros español acaba de aprobar un Real Decreto por el que se obliga a los constructores de automóviles a informar con claridad a sus clientes del consumo de combustible y de las emisiones contaminantes que provocan sus vehículos.

Tres son los objetivos que persigue este Real Decreto, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del pasado sábado 2 de agosto: reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), potenciar el ahorro de energía y adecuar la legislación española a los puntos expuestos en el Protocolo de Kioto.

Esta nueva normativa entrará en vigor el próximo 30 de noviembre. A partir de ese día, los fabricantes deberán exponer una etiqueta al lado de cada coche nuevo a la venta, que informe a los usuarios del consumo del automóvil y de las emisiones contaminantes de CO2 que provoca. Esta etiqueta estará visible, según el real decreto, en los puntos de venta de los vehículos. De esta forma, el consumidor tendrá "una información precisa, pertinente y comparada del consumo de combustible y emisiones de dióxido de carbono", lo que le ayudará a tomar "una decisión a favor de los automóviles que consuman menos combustible y, por lo tanto, emitan menos CO>sub>2".

La etiqueta debe incluir la marca, el modelo del coche y cuatro datos: litros consumidos a los 100 kilómetros en recorrido urbano, en carretera y una media ponderada, además de señalar las emisiones contaminantes, indicadas en gramos por kilómetro y siempre teniendo en cuenta las especificaciones de la Comisión Europea en la directiva 80/1268. La nueva norma incluye un texto que debe añadirse a esta etiqueta en el que se advierte al conductor que el consumo y las emisiones "no sólo dependen del rendimiento del vehículo" sino que también están relacionadas con "el comportamiento al volante y otros factores no técnicos".

Además de la etiqueta obligatoria, el Consejo de Ministros ha previsto la inclusión de otra tarjeta o guía, de carácter voluntario, que incluirá, si así lo desean los fabricantes, una comparativa de consumo y emisiones de todos los automóviles disponibles en el mercado. De esta forma, los usuarios pueden informarse de los datos referentes a otros vehículos y de la situación del coche por el que están interesados.