Detenidos en Villena (Alicante) dos miembros de un grupo acusado de un asesinato cometido en Tarragona en 2002

Agentes de la Policía Nacional han detenido a cinco personas como presuntos integrantes de un grupo criminal al que se le atribuyen más de 79 atracos cometidos con armas de fuego, así como la muerte de tres personas, entre ellas la de un empleado de una empresa de Tarragona, en 2002, que pretendían asaltar y al que, supuestamente, dispararon en la cabeza con una escopeta de cañones recortados.

Dos de los arrestos se han producido en una barriada de Villena (Alicante), donde han sido detenidos dos hombres, primos entre sí, que habían huido de la localidad barcelonesa de L'Hospitalet de Llobregat después de salir de prisión, donde habían ingresado tras haber participado en una reyerta entre familias de etnias gitanas en las que se habían producido tres muertes.

A ambos les constaban sendas orden de detención judicial para cumplir condenas pendientes por delitos contra el patrimonio, según ha indicado la Comisaría Provincial alicantina en un comunicado.

En cuanto al asesinato cometido en 2002 en Tarragona, los hechos tuvieron lugar en el Polígono de Entrevías, donde, los arrestados presuntamente dispararon con una escopeta recortada a la cabeza de un empleado de una empresa que pretendían asaltar.

El arma fue recuperada junto con un revólver en un vehículo que los supuestos atracadores habían sustraido en Garraf (Barcelona) y que abandonaron al día siguiente de cometer el asesinato.

La Policía Nacional de Alicante ha explicado que los avances en las técnicas de investigación forense y las actuales herramientas con que cuenta la Comisaría General de Policía Científica han permitido reabrir la operación, sobreseída de forma provisional cinco años después del crimen.

Así, una nueva búsqueda en los sistemas policiales de identificación dactilar posibilitó identificar las huellas obtenidas en el vehículo empleado en el asalto y localizar y detener a los presuntos responsables del homicidio.

INVESTIGACIÓN

Las investigaciones se iniciaron en el verano del 2002 a partir de indicios como un teléfono móvil utilizado por los acusados y restos de impresiones digitales hallados en la inspección realizada a un automóvil empleado por los atracadores que había sido abandonado en un área de servicio de la autovía AP-7, a su paso por el término municipal de Roda de Barà (Tarragona), a la jornada siguiente de los hechos.

Igualmente, las pesquisas continuaron en 2007, cuando el juzgado de instrucción número 2 de Tarragona decretó el sobreseimiento provisional del caso.

Los agentes encargados del mismo continuaron con la investigación, que en mayo de 2010 hizo posible la identificación de hasta un total de cuatro huellas latentes que habían sido halladas en el momento de los hechos en el turismo utilizado para perpetrar el robo y asesinato, lo que permitió confeccionar el perfil genético de los sospechosos.

Según el relato policial, una vez esclarecidos los hechos e identificados plenamente los supuestos autores, así como la participación individual y colectiva de cada uno de ellos, se iniciaron tres fases de búsqueda que han concluido con la detención de cinco de ellos.

DETENCIONES

De este modo, en una barriada de la localidad alicantina de Villena fueron localizados dos de ellos, primos, que habían huido de L'Hospitalet de Llobregat después de salir de prisión, donde habían ingresado tras haber participado en una reyerta entre familias de etnias gitanas en las que se habían producido tres muertes.

Por su parte, un tercer integrante fue localizado posteriormente en L'Hospitalet de Llobregat, donde residía de forma intermitente, y detenido tras ofrecer una gran resistencia a los agentes.

Al cuarto y quinto integrante se los arrestó en el Centro Penitenciario de Can Brians I, donde cumplían largas condenas por otros hechos.

SEXTO IMPLICADO

En una última fase de la operación, desarrollada también en Tarragona, los agentes detuvieron a una sexta persona que había adquirido los objetos sustraídos del interior del turismo utilizado para perpetrar el robo y asesinato a cambio de droga facilitada al grupo de los cinco atracadores.

A la vista de los hechos, a los cinco presuntos integrantes del grupo criminal armado se les ha acusado de asesinato, robo con violencia e intimidación, asociación criminal, robo de vehículo y tenencia ilícita de armas, mientras que al sexto de los arrestados se le ha responsabilizado de un supuesto delito de tráfico de drogas y receptación.

Las investigaciones han sido realizadas por el Grupo II de Udyco de la Brigada Provincial de Policía Judicial (BPPJ) de Tarragona en colaboración con la Brigada Provincial de Policía Científica, con la Unidad de Delincuencia Especial y Violenta de la BPPJ de Alicante, y de los Grupos Locales de Policía Judicial de L'Hospitalet de Llobregat en Barcelona y el de la Comisaría de Elda-Preter de Alicante.