Detenida otra carrera ilegal en Barcelona

Un año más, las extravagantes carreras ilegales de famosos y millonarios extranjeros cruzan España a velocidades asombrosas. Sin embargo, cada vez sufren más persecución policial: los Mossos d’Esquadra catalanes detuvieron ayer a diez de estos “pilotos" en Barcelona.

El año pasado era la Gumball 3.000 y este año se llama Dustball 4000, pero, en esencia, es lo mismo: millonarios y, a veces, famosos, que recorren varios países a toda velocidad con sus deportivos vestidos de coches de carrera. Van de un estado a otro, enlazando los grandes centros del “glamour" veraniego en una carrera ilegal llegan de peligros y desprecio por las leyes locales.

Ayer, la centralita telefónica de los Mossos d’Esquadra se colapsó con las llamadas de decenas de usuarios que, desde sus coches, alertaban de la presencia de diez coches en la AP-7 con rumbo a Barcelona. Decían que iban muy rápido y adelantaban al resto del tráfico realizando maniobras muy peligrosas.
Inmediatamente, los Mossos organizaron un control en el peaje de la Roca del Vallés, cerca de Barcelona. Al poco tiempo, los diez coches, todos deportivos de gran cilindrada y cubiertos con pegatinas, números y logotipos de la competición, fueron detenidos. Inmediatamente se les sancionó por conducción temeraria y competición ilegal, pero no parecieron muy afectados: pagaron en el momento las multas, que iban de los 300 a los 600 euros, y siguieron su ruta hacia Barcelona. Al parecer, pernoctaron en el exclusivo Hotel Arts. Su periplo de lujo y excentricididad les ha traído desde Atenas a Barcelona depués de pasar por Roma y Saint-Tropez. Ahora tienen que volver a la capital griega pasando por Mónaco. En total, 3.517 km.En principio, la policía catalana ha logrado detener a 10 de los participantes, pero se ignora si hay alguno más que haya escapado al cerco.Entre los coches “cazados" hay un BMW X5 y un M3, un Audi S3, un Mini cooper, un Jeep Cherokee, un Porsche Carrera, un Mazda XR8 y Subaru Imprezza. También hay Ferraris, Lamborghinis y Maseratis.Esta carrera, la Dustball 4.000, que se anuncia como “la más glamurosa", es absolutamente ilegal, puesto que no está organizada bajo el auspicio de ninguna federación deportiva, no tiene ninguna medida de seguridad y las “pruebas" se disputan en carreteras abiertas, algo que está estrictamente prohibido.

El año pasado, varios actores famosos y otros amantes de la buena vida se dieron cita en la Gumball 3000, una competición que cruzaba toda España y que fue igualmente interceptada cuando varios de los coches pasaron ante los radares a 250 km/h. Poco después, la Cannball Run Europe repitió la "hazaña".
Entonces se levantó una importante polvareda, pero no hubo consecuencias en el plano legal: los participantes pagaron las “modestas" multas y siguieron camino, mientras que las leyes españolas no se endurecieron para evitar que se repitiera el extravagante juego.