Delphi ganó más de 100.000 millones de pesetas con sus motores

La mayor compañía de componentes del automóvil, Delphi Automotive Systems, anunció que en el primer semestre obtuvo unos beneficios de 101.532 millones de pesetas gracias a las ventas de sus motores, que ayudan a reducir las emisiones y mejoran el ahorro de combustible.

La empresa, con base en Michigan, se ha negado a comparar este resultado con el del mismo período del año anterior, aunque ha declarado que la mayoría de los pedidos de sus mecánicas se habían realizado en la región de Asia-Pacífico.

Los fabricantes buscan desarrollar vehículos que contaminen menos y consigan un mayor ahorro de combustible, debido al endurecimiento de las normas de emisión en Norteamérica, Europa y Japón. Los pedidos a Delphi incluyen sistemas para mejorar las prestaciones del motor, dispositivos de control de emisiones, mecanismos para medir la presión del aire en los propulsores y bombas de carburante.

Además, Delphi anunció la semana pasada unos beneficios de casi 59.000 millones de pesetas en los pedidos de catalizadores que convierten las emisiones contaminantes en gases menos nocivos y vapor de agua.

Dos nuevos clientes para su sistema common-rail
Ocho meses después de que produjera su primer sistema common-rail, la empresa de componentes ha ganado dos nuevos clientes: Kia y el grupo PSA Peugeot-Citroën.

Los acuerdos aún no han sido anunciados, aunque durante la presentación del nuevo motor 1.4 Diesel de inyección directa, desarrollado con Ford, PSA nombró a Delphi entre sus proveedores de mecanismos common-rail.

Por su parte, Kia utilizará estos inyectores en los propulsores Diesel de su monovolumen Carnival (con un nuevo motor 2,9 y 146 CV, que saldrá a la venta a finales de año) y del todo terreno Sportage (que se lanzará al mercado con una mecánica Diesel de 2.5 litros en la primavera de 2002), con el fin de cumplir la norma Euro 3 sobre contaminación.

Los fabricantes de vehículos están utilizando el sistema common-rail para aumentar la potencia de sus coches, a la vez que reducen las emisiones de CO2 y el consumo de combustible.

Además, las solicitudes de automóviles con motores Diesel están aumentando en el oeste europeo (Peugeot anunció recientemente que las dos terceras partes de los pedidos de su modelo 307 correspondían a esta mecánica) y se espera que sumen el 34 por ciento de las ventas este año.

La planta de Delphi Diesel Systems en La Rochelle (Francia), está trabajando en cinco turnos rotativos para mantener su producción durante 24 horas, 7 días a la semana, con el fin de responder a la demanda. Estas instalaciones comenzaron la manufactura de inyectores common-rail para Ford y Renault el año pasado.

El common-rail de Delphi
El sistema desarrollado por el fabricante de componentes cuenta con cinco elementos clave: el conducto, el filtro del combustible, los inyectores, una bomba de alta presión y una unidad de control electrónica. Para aumentar la eficiencia, Delphi ha subcontratado el montaje de algunas de estas piezas.

Por ejemplo, la unidad de control electrónica está siendo fabricada por TRW en Reino Unido, aunque el contrato terminará cuando Delco (una de las filiales de Delphi) desarrolle su propio dispositivo. Éste mide la cantidad y duración de la inyección de combustible.

El conducto está siendo desarrollado conjuntamente con Lajous, un proveedor francés de componentes mecánicos de precisión.

Delphi produce los otros tres elementos, fabricando los inyectores en La Rochelle, los filtros de combustible en Sudbury (Londres) y las bombas en Barcelona.

El fabricante de componentes está perfeccionando otras partes de los motores Diesel, además de los sistemas common-rail, como bujías de encendido con sensores, desarrolladas con la firma alemana Beru.

Estas nuevas bujías ofrecerán una respuesta a la combustión que se mandará a la centralita del motor, asegurando que la cantidad correcta de carburante entra en el momento adecuado. Este sistema podría estar a la venta en 2004 ó 2005.

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