declara que 'coleccionaba' mecheros

El fiscal pide 10 años de prisión por unos hechos que sucedieron cerca de viviendas y por los que hubo que evacuar a nueve personas

El acusado de un incendio forestal que quemó 170 hectáreas en el municipio de Ames (A Coruña) en el año 2006, José Ramón G., ha declarado este miércoles que 'coleccionaba' mecheros y que por eso tenía 14 en el interior de su vehículo en el momento de ser localizado, estacionado en la zona del fuego.

Así ha respondido a preguntas del fiscal Antonio Roma, que pide una pena de 10 años de cárcel para el procesado por unos hechos que ocurrieron el 4 de agosto de 2006 en la parroquia de Viduido, en la proximidad de varias viviendas y por los que hubo que evacuar a nueve personas.

El imputado, que se ha sentado en el banquillo de los acusados en la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña con sede en Santiago, ha relatado al fiscal que en aquella jornada se dirigía a Rianxo y que, en el camino, se quedó sin gasolina.

Por ese motivo estaba aparcado en una pista forestal de la parroquia de Viduido, en Ames, donde esperaba a que alguien le ayudase. Según ha asegurado, las tres garrafas que llevaba en el coche estaban llenas de agua y, cuando pasó una mujer, vació una de estas y se la entregó para que ella le pudiese traer el carburante.

A TRATAMIENTO PSIQUIÁTRICO

José Ramón G., sin antecedentes penales, ha señalado, asimismo, que por aquel entonces se encontraba a tratamiento psiquiátrico, pero no recibía ningún tipo de medicación. 'Me mandaron a Conxo', ha indicado ante las cuestiones del fiscal.

Además, ha resaltado que no vio 'nada', 'ni fuego, ni casa alguna' y que no fue hasta su regreso de Rianxo cuando fue conocedor del incendio, puesto que el humo 'se veía desde Padrón'.

Como consecuencia de este fuego, registrado en un año en que Galicia afrontó una ola de incendios por todo el territorio, ardieron 140 hectáreas de monte raso en Ames, 10 de pino del país, 15 de eucalipto y 5 de roble gallego, según detalla el fiscal en su escrito de acusación.

ESCRITO DE ACUSACIÓN DEL FISCAL

En el texto, el fiscal Antonio Roma apunta que el acusado portaba en el automóvil 'gasolina y otros materiales inflamables, además de catorce mecheros en la intención de prender fuego en las masas forestales'.

También destaca que 'se dirigió sucesivamente a tres puntos separados entre sí pero en todo caso a una distancia inferior a 300 metros en los lugares más alejados, en el conocimiento de que por las temperaturas en la hora indicada, el ambiente seco y las condiciones y naturaleza del arbolado, el fuego tendería a generarse y propagarse con mayor facilidad'.

El punto 'elegido', explica, un monte ubicado entre Viduido, Osebe y Bertamiráns, 'inmediato a las parroquias de Tarrío y Buceleiras', estaba 'rodeado de viviendas individuales'. Por ello, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado debieron evacuar a nueve personas, incide.

Los perjuicios ascienden a 156.000 euros para nueve propietarios reclamantes --algunos vecinos renunciaron a reclamar--, mientras que los gastos para la Consellería de Medio Rural derivados de la extinción se sitúan en más de 32.000 euros.

Por todo ello, Roma solicita una pena de 10 años de cárcel, inhabilitación absoluta y costas procesales para el acusado. En tal caso, debería indemnizar a la consellería con los 32.222,37 euros de los gastos de extinción.

TESTIGOS

En la primera sesión del juicio, dos de los policías que declararon como testigos explicaron que 'es posible' que se utilizase algún acelerante para causar el incendio, pero dijeron que, por la situación en que quedó el lugar, el paso del tiempo y la falta de medios, no se pudo demostrar esta circunstancia.

Todos los policías coincidieron, no obstante, en señalar la presencia de un vehículo blanco estacionado en la pista forestal en cuyas proximidades se iniciaron los focos.

Aunque ninguno de ellos ha identificado al acusado sentado en el banquillo, sí han comentado que el propietario de aquel coche les comentó que se había quedado sin gasolina y que ya no necesitaba ayuda, por lo que, tras verlo, abandonaron el lugar.

Por su parte, un policía local de Ames afirmo que fueron 'muchísimas personas' las que tuvieron que ser evacuadas y que 'la gente estaba muy nerviosa', puesto que el fuego 'llegó a rodear las casas' y 'encendió las fincas particulares'. Había 'tal cantidad de humo', ha relatado, que en un momento tuvo 'que escapar corriendo'.

El juicio se retomará este jueves a partir de las 9.30 horas en los juzgados de Fontiñas con la declaración de más testigos y peritos citados en el proceso.