De momento, los límites no se tocan

Los automovilistas tenían una cita clave en el Consejo de Ministros. Se debatían las polémicas medidas que la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, anunció hace unos días: rebajar los límites de velocidad y cobrar peajes en las ciudades. Sin embargo, todavía no hay respuesta.

De momento, los límites no se tocan
De momento, los límites no se tocan

Habrá que esperar una semana más. El Consejo de Ministros ha decidido posponer las medidas anunciadas por Cristina Narbona. Según recordarán los automovilistas, la ministra de Medio Ambiente pretendía rebajar los límites de velocidad para reducir las emisiones contaminantes, una medida inédita en toda Europa. Ninguno de nuestros vecinos se ha atrevido a adoptar una medida tan impopular. Además, muchos colectivos y algunos expertos señalan que una rebaja de la velocidad no implica necesariamente una reducción de la emisión de gases contaminantes. Entre las propuestas presentadas por Narbona no se apuntaba nada sobre endurecer las revisiones de las ITVs, establecer medidas más eficaces para renovar el parque móvil o impulsar la compra de vehículos no contaminantes. Precisamente, son medidas que sí estudian otros de los países que han firmado el protocolo de Kyoto. La única medida que el equipo de Narbona parece haber copiado de sus homólogos europeos es el peaje en ciudades. Londres cobra un plus a los automovilistas que entran en su centro y Narbona quería que los conductores españoles hicieran lo propio para circular por las urbes de más de más de 100.000 habitantes.El peaje en ciudades también se estudiará la próxima semana, pero ya ha recibido la oposición directa del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Los límites de velocidad podrían rebajarse.
Cuando el debate parecía centrarse en si los límites de velocidad en las autopistas deberían aumentarse hasta los 140 km/h, el Gobierno se desmarca de esta tendencia, anunciando que los máximos podrían rebajarse. Descubre todas las claves de una propuesta que presenta muchos puntos débiles.
La única medida que se ha aprobado es el comercio de emisiones contaminantes. Como se sabrá, cada sector tiene unos determinados límites de contaminación que no debe rebasar. Si los sobrepasan, deberán comprar “bonos" o derechos a aquellas industrias que no los superen. Es una especie de mercado de malos humos que también funciona entre países. Este traspaso de derechos –es una transposición de una directiva de la Unión Europea- no afecta al sector del transporte por carretera. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha asegurado que España cumplirá con Kioto y que las diferentes normas que se aprueben durante estas semanas tendrán que estar vigentes en enero de 2005.
¿Servirá para algo esta medida? ¿No serían más efectivas actuaciones en otros campos? ¿Se ha ignorado otra vez los intereses de los conductores?
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