De la universidad a las carreras

Construyen su propio monoplaza, lo prueban y participan en una de las competiciones más prestigiosas del mundo en su especialidad. Forman una auténtica escudería y la experiencia les sirve como proyecto de fin de carrera. Descubre la Fórmula Uno… para estudiantes.

De la universidad a las carreras
De la universidad a las carreras

Así define Herreno a la "Formula Student", aunque admite que es “una competición de ingenieros, no de carreras". Los primeros duelos se vivieron en 1982 en Michigan, Estados Unidos, donde se creó este certamen internacional. Las directrices fueron marcadas por la SAE (Sociedad de Ingenieros de Automoción, en sus siglas en inglés). Francisco Aparicio, director del INSIA (Instituto para la Investigación del Automóvil), conoció esta competición en uno de sus viajes a Estados Unidos y no tardó en traer las bases del certamen a nuestro país. Con estas reglas, un equipo de 35 personas diseñó y fabricó el UPM001, con el que la escudería española tomó parte en la carrera de Leicester (Inglaterra) en 2004. Sólo el 22 por ciento de los participantes logró cruzar la meta. Entre ellos no estaba el piloto del UPM Rácing, pero la escudería finalizó en el puesto 34, entre 85 universidades, ya que la carrera es sólo una de las partes de la competición: también se valora el diseño, el plan de márketing y el presupuesto empleado. La suma de estos apartados arroja el resultado final.En 2005, al UPM001 (encuadrado en la “Class 1200 Series"), se ha unido el UPM002 (“Class 1"). De nuevo, cada miembro del equipo se ha especializado en una prueba, con el fin de pasar con las máximas garantías los exámenes estáticos y dinámicos.La competición, que se celebra del 7 al 11 de julio, comienza con las pruebas estáticas. Se realizan tres presentaciones: una, en la que se explica el diseño del vehículo; otra, en la que se detalla el plan de márketing empleado y una tercera, en la que se exponen la viabilidad y los costes del programa. Se trata de una fase muy importante en el certamen, ya que, si el jurado encuentra fallos en el proyecto, el vehículo no será homologado y no podrá competir. Una vez superada esta primera fase, llega la más espectacular. Los pilotos pasan a la pista y realizan las pruebas dinámicas: aceleración, figuras en “8", auto-cross, consumo… El comportamiento del vehículo se evalúa en todo momento antes de pasar a la carrera. Estáticas
Prueba de Diseño: hay que defender el vehículo, ante 4 jueces, durante 30 minutos. En las semifinales, el representante del equipo se reúne durante 4 horas con 30 jueces.
Presentación de Márketing: Se realiza una exposición de 15 minutos ante el jurado; se trata de “vender" el vehículo.
Análisis de costes: Hay que preparar un informe escrito en el que se refleja el coste de las piezas del coche y de su ensamblaje. Además, dos jueces evalúan el importe total del vehículo y la habilidad del equipo a la hora de elaborar un texto con el precio estimado de la manufactura.

Dinámicas
Aceleración: se recorre una distancia de 75 metros en línea recta en el menor tiempo posible. El objetivo es alcanzar en 4 segundos los 100 km/h.
Figura en “8" (Skid Pad): Hay que completar un círculo de nueve metros en ambas direcciones, con el fin de comprobar la maniobrabilidad del vehículo. Auto-cross: se recorre un circuito de un kilómetro, que contiene dos rectas (de 40 y 60 metros), horquillas, curvas, un slalom, algunas chicanes...
Economía del combustible: se mide el comportamiento y la fiabilidad del vehículo en una carrera de 22 vueltas al circuito mencionado anteriormente. Se suelen alcanzar velocidades medias de 57 km/h. Hay que completar 22 vueltas al circuito de Bruntingthorpe (Leicester), una tarea más difícil de lo que parece, debido a las roturas y los problemas que surgen. En 2005, sólo han finalizado 20 equipos. El premio para el vencedor es la inscripción para el año siguiente.¿Cómo les fue a nuestros protagonistas? La verdad es que no tuvieron mucha suerte: el fin de semana anterior a la carrera, el motor del monoplaza se averió y hubo que buscar otro (de una Yamaha Facer) para hacer un “híbrido". Una vez solucionado este apartado, se montaron en un autocar y partieron hacia el Eurotúnel, que conecta Francia con Inglaterra. Poco después de salir del INTA, los responsables del equipo recibieron una llamada: el remolque con los coches había volcado y debían regresar rápidamente a las instalaciones con el fin de valorar los daños. La situación no podía ir a peor; ¡sólo quedaban 24 horas para la prueba! La desolación cundió en el taller: la carrocería estaba dañada, las suspensiones se habían partido, la aerodinámica se había estropeado… pero decidieron seguir luchando. Una parte de la escudería partió hacia Leicester, mientras el resto se quedó trabajando a marchas forzadas. Los coches llegaron a la prueba de diseño, la primera que debían pasar, con 15 minutos de retraso. Herrero cree que el estricto sentido de la puntualidad británico los quitó puntos, ya que los jueces los “machacaron a preguntas", según explica.Por suerte, fueron pasando los diversos tests con ambos monoplazas, hasta que el de 2004 rompió un palier y ya no realizó la prueba de frenado. El UPM002, de 2005, dijo “basta" en la prueba de resistencia, al obstruirse la bomba de la gasolina. A pesar de todos los avatares, los miembros de la escudería han sacado una lectura positiva de la experiencia. Para empezar, consiguieron el quinto puesto en el examen de diseño y, además, superaron más pruebas que el año pasado. ¿Qué ocurrirá en 2006? UPM volverá a Inglaterra, pero sólo con un vehículo, según nos ha adelantado Herrero. En principio, el proyecto seguirá adelante durante muchas temporadas más. ¿Quién sabe? Quizás pronto el poderoso Bernie Ecclestone, patrón de la Fórmula Uno, tenga a estos estudiantes en su negocio. El premio para los integrantes de la escudería –entre los que hay algún futuro ingeniero aeronáutico- llega mucho antes de estar en la meta, ya que los estudiantes completan su formación y adquieren una valiosa experiencia laboral sin salir de la universidad. Además, la participación en este equipo sirve para realizar el proyecto de fin de carrera y para cubrir créditos en asignaturas de libre elección. Por si fuera poco, los responsables del programa explican que todos los alumnos que participaron en la Fórmula SAE el año pasado ya están trabajando en compañías de automoción. Algunas de ellas valoran más la experiencia en esta competición que el trabajo realizado en otras empresas.