DaimlerChrysler niega la división de la compañía

La compañía sale al paso de informaciones publicadas en la prensa británica que anunciaban un ultimátum de los máximos accionistas a la dirección de la compañía.

Chrysler paraliza casi todos sus lanzamientos de nuevos vehículos
Chrysler paraliza casi todos sus lanzamientos de nuevos vehículos

El discurso que dio anoche en Detroit Jürgen Schrempp, presidente de DaimlerChrysler, en la celebración del 25º Congreso Mundial sobre el automóvil que organiza la publicación Automotive News, levantó una expectación inusitada.
Jürgen Schrempp aprovechó su intervención para defender la estrategia de expansión global de DaimlerChrysler y prometió una vuelta a los beneficios de Chrysler. "No descansaré hasta que esta compañía - este símbolo americano- vuelva a estar donde se merece: a la cabeza de la industria".
Schrempp hacía frente así a las informaciones publicadas durante el fin de semana en la prensa inglesa, que, el pasado domingo, informó de que los dos máximos accionistas del fabricante habían puesto el mes de julio como fecha límite para reflotar la filial estadounidense Chrysler o para desprenderse de ella.
Según la prensa, tanto el Deutsche Bank como la Kuwait Investment Office, que disponen del 12 y el 7,4 por ciento de las acciones respectivamente, habían exigido a Schrempp que pusiese orden en Chrysler o se desprendiese de ella antes de julio. El mensaje para Schrempp sería claro: o vuelve pronto a los beneficios o su posición al frente de DaimlerChrysler podría tambalearse a mediados de año.
Diversos ejecutivos de fabricantes como GM, Ford, Honda o Volkswagen ya han mostrado su interés en adquirir algunas partes del grupo. Un directivo de General Motors, que no quiso ser nombrado, lo dejó bastante claro: "Mercedes y algunas partes de Chrysler son interesantes para cualquier comprador".
Sin embargo, los analistas consideran que sería mucho más probable una marcha atrás en la fusión que una hipotética división de todo el grupo. Mientras tanto, los portavoces y ejecutivos de la empresa desmienten todas estas informaciones y las tildan de especulaciones sin fundamento. Schrempp anunció que su compañía dispone de suficiente dinero para conseguir cambiar las tornas en Chrysler.

Hasta ahora, la filial americana se enfrenta a pérdidas de 1.250 millones de dólares en el último trimestre de 2000 y 512 millones en el tercer trimestre. Como consecuencia de la suma de malos resultados, las acciones del grupo han perdido ya más de la mitad de su valor desde la fusión del grupo en 1998 y ahora valen menos que lo que costaba Daimler antes de la fusión.
Todavía se desconocen las medidas concretas que se tomarán para reflotar Chrysler, que serán aprobadas el 26 de febrero, cuando se presente el balance de resultados de 2000. Sin embargo, ya se cuenta con una reducción del tamaño de la compañía y el cierre de cinco plantas, unido a una disminución del 15 por ciento de la plantilla.
Por el momento, se ha empezado por reducir el precio de los componentes del vehículo, pero algunos proveedores, como Dana Corp. y Bosch, han señalado que no están dispuestos a acatar la reducción de precios en los componentes ordenada por la dirección de Chrysler como primera medida para recortar el gasto.

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