DaimlerChrysler afronta el registro financiero

DaimlerChrysler no se amilana: al varapalo económico recibido en 2001 ha contestado con una carta de buenos propósitos en la que afirma que, en breve, liderará el ránking mundial de fabricantes de automóviles. Eso sí, antes debe resolver una demanda de más de mil millones de euros, ya que, según han denunciado, sus cuentas no están nada claras.

La opinión pública estadounidense anda sobresaltada por el denominado caso Enron, un fraude llevado a cabo por el gigante eléctrico que ha implicado a políticos muy cercanos al presidente George Bush. Es mal momento para que las compañías anden con dobles contabilidades, pero a los responsables de DaimlerChrysler han podido pillarles en un renuncio.

La compañía Bombardier</font color="#0000CC">, dedicada al transporte ferroviario, acaba de demandarles por más de mil millones de euros (166.386 millones de pesetas), ya que, según argumentan, DC les estafó en la venta de Adtranz, una de sus ramas.

Además de aumentar el precio real de Adtranz, cuyo valor según Bombardier no supera los 150 millones de euros (24.957 millones de pesetas), DC está acusado de no seguir los principios de contabilidad que rigen en EE.UU, los denominados GAAP (siglas de "Generally Accepted Accounting Principles").

Baile de letras y de números
La multinacional se mueve entre varias contabilidades, ya que Alemania sigue los principios HGB, unos cánones con los que también operan Volkswagen y BMW. Además, estos tres fabricantes están incorporándose a un sistema más homogéneo, el IAS ("International Accounting Standards).

Tras este cambio de letras, también se esconde un importante baile de números: las ganancias de BMW, por ejemplo, eran un 20 por ciento más altas si se seguían las operaciones del IAS que si se acudía a las de HGB.

Objetivo: ser los primeros
Pero DaimlerChrysler no se arruga. Es el quinto fabricante mundial y acaba de perder más de 700 millones de euros tras un nefasto 2001, en el que también tuvo que hacer frente a los problemas de sus socios, como el constructor de camiones Freightliner o como Mitsubishi.

Mañana, la multinacional presentará el balance definitivo del año en la sede alemana de Stuttgart, pero su presidente, Jürgen Schrempp (en la foto), está dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva.

Según Schrempp, DC solucionará con rapidez sus problemas económicos para liderar el ránking mundial de fabricantes de automóviles. Así, en 2002, prevén obtener unos beneficios de 2.600 millones de euros (432.603 millones de pesetas).