Daewoo extiende sus protestas a los Estados Unidos

La reunión anual de accionistas de General Motors, en los Estados Unidos, comenzó con una visita esperada, aunque no por ello deseada. Cinco sindicalistas coreanos ataviados con atuendos locales proclamaron consignas "anti-adquisición" y repartieron pasquines a los asistentes a la reunión. En Corea, una facción moderada de los representantes de la plantilla aseguró que estas acciones podrían ser contraproducentes para el futuro de la compañía y podrían llevar al más que probable comprador a no incluir la importante factoría de Pupyung.

Daewoo extiende sus protestas a los Estados Unidos
Daewoo extiende sus protestas a los Estados Unidos

Las acciones de la plantilla de Daewoo Motor en contra de las negociaciones para la compra de la compañía por parte de General Motors continúan. El último suceso de la lucha, comenzada el pasado sábado en Seúl, ha sido la presencia de cinco de sus representantes en la reunión anual de accionistas de la firma estadounidense, que tiene lugar en la localidad de Wilmington, en el estado de Delaware.
Los manifestantes, algunos tocados con el pañuelo típico coreano en el que se leía "No GM", comenzaron a repartir cartas, que contenían sus razones en contra de la adquisición de Daewoo, a los inversores del primer fabricante mundial.
Los sindicalistas, pertenecientes a la segunda asociación de trabajadores con mayor presencia en Corea, la Confederación Coreana de Sindicatos, aterrizaron en los Estados Unidos el pasado viernes para llevar a cabo una serie de acciones de protesta en el país de origen de General Motors.
La portavoz de los cinco manifestantes, Joo-Hee Kim, aseguró que la confederación iniciará huelgas en factorías de Daewoo y de otras marcas coreanas si General Motors logra la compra parcial de la firma, lo cual supondría, a su juicio, más despidos.

Facción moderada
De todos modos, los primeros síntomas de desunión entre los trabajadores están apareciendo. Una facción moderada del sindicato congregó a 400 hombres ante la sede de la Federación de Trabajadores del Metal con el objeto de exigir a los máximos dirigentes del mismo que suavicen su oposición a las negociaciones que, en estos momentos, se mantienen en secreto en el extranjero, presumiblemente en la ciudad china de Hong Kong.
Según este bando, la decisión de sus líderes de enviar, sin consultar con el resto de la confederación, a cinco hombres a los Estados Unidos podría tornarse contraproducente. Este grupo teme que su presencia y sus acciones conduzcan a General Motors a excluir la planta de Pupyong de la oferta de compra.

Más créditos
A pesar de que la asunción de la deuda de Daewoo por parte de General Motors es casi segura, los acreedores coreanos de la compañía en bancarrota han asegurado que mantendrán los planes de financiación acordados el pasado año.
Así, han anunciado la entrega, antes del mes de julio, de los últimos 241.600 millones de wones (36.568 millones de pesetas) aprobados como préstamos. Este montante es la última parte de los 727.900 millones de wones (110.174 millones de pesetas) que decidieron prestar a la compañía, durante los seis primeros meses del año, para ayudarla a salir de la situación de quiebra.
Estas mismas fuentes han señalado que ésta será la última provisión de créditos a Daewoo, ya que consideran que el fabricante está listo para seguir por su propio pie, después de que, en los dos últimos meses, hubiera generado, por primera vez en mucho tiempo, beneficios.

800 despedidos en Polonia
Una de las fórmulas utilizadas por el constructor coreano para obtener ganancias ha sido el recorte de costes mediante la disminución de la plantilla, reorganización que ha afectado a toda su estructura mundial.
El último caso de reducción masiva de fuerza laboral ha tenido lugar en la ciudad polaca de Lublin, donde 800 trabajadores de una plantilla de 2.900 empleados han sido despedidos de la factoría de vehículos comerciales que Daewoo posee en la localidad.

Los mejores vídeos