¿Cuándo parará su escalada el precio de crudo?

Atendemos perplejos a la escalada del crudo en los mercados internacionales y, cada vez que vamos a repostar, cruzamos los dedos para que no siga subiendo el precio de los combustibles. Todo es inútil. En lo que va de año, las gasolinas y gasóleos en nuestro país se han encarecido un 8,5 por ciento de media.

En los tres primeros meses de 2005 el precio de los carburantes en España se ha incrementado un 8,5 por ciento de media.

El carburante más consumido en nuestro país- el gasóleo A- ya acumula una subida del 8 por ciento y 6,5 céntimos de euro por litro (unas 11 de las antiguas pesetas). De hecho, el litro de este combustible ya cuesta 87,3 céntimos de euro, su máximo histórico, según los datos facilitados por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Y eso que el gasóleo es el combustible más barato…

En el caso de las gasolinas, la de 95 octanos sin plomo se vende a 91,3 céntimos (un 8,5 por ciento más que en enero) y el litro de la de 98 octanos ya cuesta 1,013 euros. Sin embargo, las gasolinas no están tan caras como lo estuvieron en octubre del pasado año. En ese momento, un litro de 95 octanos costaba 93,2 céntimos y uno de 98 octanos alcanzaba un valor de 1,018 euros.

La gasolina de 97 octanos ya cuesta 99,2 céntimos, muy cerca de su récord histórico de 1,003 euros, que se consiguió también en octubre del pasado año. Ya te lo contábamos ayer, el barril de crudo se mantiene en cifras récord y, días tras día, registra nuevos máximos.

La primera semana de abril comienza con unas disparatadas previsiones –por lo elevadas- y todo ello a pesar de que la Opep ha anunciado un posible aumento de la demanda a corto plazo cifrada en medio millón de barriles.

El crudo de Texas –referencia en el mercado estadounidense- ya cotiza a 58,28 dólares el barril. Y los expertos dicen que la tendencia al alza no cambiará hasta que en el mercado no se aprecien signos contundentes de una frenada del consumo. Es decir, hasta que no se produzca un descenso de la demanda. Por el momento, no hay visos ni esperanzas de que esto ocurra.

Ante esta situación, la Opep está pensando en bombear aún más y en colocar su producción diaria en más de los 28 millones de barriles ofertados el pasado fin de semana. Mientras esta decisión se hace efectiva, el crudo de Brent –el de referencia en Europa- se coloca en 57,65 dólares el barril.

Con estos datos en la mano, la Comisión Europea (CE) ha presentado sus previsiones macroeconómicas para este año. Entre ellas, figura que el barril de crudo cotice a una media de 50,9 dólares (lo que ya supone un espectacular incremento del 34 por ciento respecto al pasado año), pero, siendo realistas, parece que ese valor medio se va a quedar algo corto, así que las previsiones de la CE, también.

Sin embargo, lo preocupante es que el anuncio de aumento de producción posible por parte de la Opep no ha hecho variar la situación global –ni para bien, ni para mal-. La capacidad real de bombeo extra de la organización, según una consultora de energía española, se situaría en 1,8 millones de barriles. Ello, unido a la capacidad oficial de producción de la Opep, se quedaría por debajo de la extracción real que ya se hace en el mundo a día de hoy.

Y es que el petróleo afecta a todas muchas de las facetas del mundo del motor. A continuación hemos recopilado algunas de las consecuencias más inmediatas de esta subida de la cotización del oro negro:

* La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) calcula que las pérdidas para la industria aeronáutica por esta subida del precio de los combustibles se fijará en 5.500 millones de dólares durante este año. Para paliar la situación, los vuelos estadounidenses ya han incrementado sus tarifas en 5 dólares por billete.

* Las bolsas son muy susceptibles a las cotizaciones de crudo. Ante este alza, se crea incertidumbre en los diferentes mercados que hace que se desestabilicen y bajen, mientras que los tipos de interés poco a poco suben.

* El crecimiento de la Eurozona, como el resto de evoluciones en otras regiones del planeta, se verá afectado. Bruselas ya calcula que los 25 países de la UE crecerán tan sólo 1,6 por ciento este año, cuatro puntos menos que las previsiones de enero. La causa, una vez más, el petróleo.