Critican la perdida de relevancia de Terrassa por la 'mala gestión' del Ayuntamiento con la Uned

El concejal del ayuntamiento de Terrassa (Barcelona) Carles Oriach (CiU) ha criticado la perdida de relevancia de la ciudad que supone la marcha de la sede de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned) a Barcelona, debida a la 'mala gestión' del caso por parte del Ayuntamiento.

Tras haber firmado un convenio en 2007 --el primero caducó en 2005--, el ayuntamiento de Terrassa no reconoció los papeles dejando la Uned en un limbo de legalidad, a pesar de que el documento recogía la voluntad explícita del alcalde Pere Navarro (PSC) de acoger y colaborar con la entidad educativa, según ha explicado el concejal a Europa Press.

La Uned acumulaba facturas y los espacios empezaban a deteriorarse, por lo que la entidad ha decidido marchar a Barcelona, ya que el consistorio no ha querido hablar del problema y lo ha delegado todo a la concejal de universidades que entró en 2011 cuando la situación ya había empeorado, ha dicho Oriach.

Además, durante los últimos dos años el ayuntamiento de Terrassa ha disminuido la aportación económica a la Uned, que acogía 14 grados y cinco licenciaturas a extinguir, misma aportación que el consistorio de Sant Boi destinaba a los centros allí instalados, que albergaban 5 grados universitarios.

Oriach critica que la marcha de la Uned supone perder la relevancia que significa ser la sede de la entidad en Catalunya, la riqueza que aporta la gente que viene de fuera y la posición dentro del mapa de universidades del territorio catalán.

Una de las sinergias que se perderán será la que mantenían las carreras de ingeniería de la Uned con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), con la que compartían laboratorios e instalaciones.

Ahora, la sede de la Uned en Terrassa se quedará con cuatro carreras y, tal y como explicita el convenio de 2011, declara que le gustaría albergar Historia y Geografía y Derecho ya que son aquellas que 'tienen más alumnos de la zona'.

Además, con la marcha de la entidad de la ciudad se abre un interrogante sobre los trabajadores del consorcio, ya que no se sabe si algunos se quedarán en Terrassa y otros serán despedidos o todos irán a Barcelona, ha explicado Oriach.