Crisis en Fiat: se desploman sus acciones

La industria del motor sigue convulsionada. A los problemas de MG Rover y General Motors se unió ayer Fiat, el gran grupo automovilístico italiano, cuyas acciones llegaron a caer en bolsa por debajo de su valor nominal. Sólo la intervención de su consejero delegado, desmintiendo rumores sobre nuevos planes económicos, logró aplacar esta espectacular caída.

Ford y Fiat se disputan un consejero
Ford y Fiat se disputan un consejero

Si utilizamos el vocabulario habitual del mundo del tenis, podemos llegar a asegurar que Fiat logró salvar en la tarde de ayer su primer “match ball". Desde luego, el futuro de la automovilística italiana pintaba muy oscuro a media jornada, cuando sus acciones llegaron a cotizar en la Bolsa de Milán a 4,45 euros, un 11,28 por ciento menos que en la jornada anterior y la mayor bajada de la multinacional de Turín en los últimos 19 años.Para hacernos una idea de la espectacular caída que padeció Fiat durante horas debemos atender a un hecho: la cotización de sus títulos tuvo que ser suspendida de manera provisional y cautelar debido a un exceso de bajada, que dejó sus acciones por debajo del valor nominal. La autoridad bursátil tomó esta decisión por “las masivas órdenes de venta de los inversores, que alteraban sustancialmente el precio de las acciones".¿Qué originó realmente este imparable desplome de Fiat? Al parecer, los temores de la industria a que se reproduzca la alarmante situación que vive MG Rover -en suspensión de pagos- podrían figurar entre las causas. Al igual que ocurrió la pasada semana con General Motors (el primer fabricante mundial de automóviles), los rumores sobre cambios en los planes financieros de la compañía aceleraron la caída en bolsa.La hipótesis comenzó a circular por el mundo bursátil tras la decisión de Fiat de aplazar a la segunda quincena de junio su junta general de accionistas. El daño que causaban estas especulaciones (se hablaba incluso de un posible cambio en la presidencia del grupo) llevaron a su consejero delegado, Sergio Marchionne, a pronunciar públicamente un desmentido.Marchionne calificó como “totalmente infundados" los rumores sobre una modificación de la emisión de 3.000 millones de euros de obligaciones convertibles en acciones que el grupo automovilístico italiano colocó en 2002 entre los bancos acreedores para afrontar la grave crisis financiera que atravesaba. Además, aclaró que la decisión de aplazar la junta se debió “a una prevista revisión de las reglas de gobierno corporativo de Fiat".El anuncio de Marchionne tranquilizó a los inversores y llevó a los títulos de Fiat a cerrar la jornada con un valor de 4,775 euros, con una bajada del 4,8 por ciento. Aun así, hay que aclarar que esta caída se suma a la registrada el pasado viernes, cuando las acciones del grupo italiano perdieron también otro 5,23 por ciento.La intervención de Marchionne sirvió también para confirmar la confianza que Fiat deposita en el futuro inmediato de la compañía. El consejero delegado desmintió los rumores sobre la posibilidad de que el grupo no alcance los objetivos fijados en el plan industrial, asegurando que “2004 ha sido nuestro último año con pérdidas netas".Marchionne ha asegurado que el pago del segundo tramo de 550 millones de euros (de un total de 1,550 millones) que debe a Fiat General Motors por no ejercer su opción de compra sobre ella será ingresado el próximo 13 de mayo. Con estos ingresos, el grupo Fiat prevé generar ya en 2005 beneficios operativos, mientras que su división de coches (la que provoca gran parte de las pérdidas del grupo) aplazará esta operación hasta el ejercicio 2006.