Contacto: Toyota Corolla

La categoría más reñida del mercado —la de los compactos— recibirá a partir del 31 de enero un nuevo contendiente de peso. El Corolla renueva sus armas y ofrece una amplia gama, perfectamente a la altura de sus dotados rivales, y a salvo de todas las críticas surgidas en la generación anterior.

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Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

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Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.

Igual que sucede con la saga deportiva TSport, el Corolla ha querido explotar desde su lanzamiento la saga Verso, la variante monovolumen que ya se ha dado a conocer con anterioridad en Yaris y en Avensis. Con las berlinas comparte los 2,6 metros de batalla, alargando su voladizo posterior seis centímetros. Cuenta con la peculiaridad de que los tres respaldos son independientes y abatibles, mientras que la banqueta está dividida en proporción 60:40 y es deslizante en 14 cm. Con esta actuación no se consigue ganar espacio para las rodillas con respecto a la berlina, pero sí aumentar el maletero. Además, los asientos posteriores admiten ser desmontados, con lo que se acentúa el carácter versátil que se espera de un monovolumen. Como se puede imaginar, la cota de altura para los ocupantes es la mayor beneficiada, pero no sólo: también el espacio disponible a lo ancho es algo mayor. Concesión a la familiaridad del Verso son los dos asientos infantiles integrados, que se ofrecen de serie, lo mismo que las barras integradas en el techo, que acentúan la imagen práctica de esta carrocería, que supone un suplemento de precio de 370.000 ptas. con respecto a la carrocería familiar. Esta sólo se ofrece con la mecánica D4D de 90 CV, mientras que el Verso ofrece una amplia motorización con un claro contraste: mientras que es la única carrocería que ofrece el 1.8 de gasolina de 135 CV -por aquello de la mayor sección frontal y mayores posibilidades de uso, el D4D sólo llega en la variante sin "intercooler" de 90 CV. En cuanto a su diseño interior, no hay grandes contrastes con respecto a las carrocerías "pequeñas", salvo el mando del cambio sobre el salpicadero, muy a la mano. Se le ha dotado de nuevos huecos en el salpicadero de inspiración Yaris, un cajón bajo el asiento. Su mayor peso ha impedido aplicar la servodirección eléctrica y esto nos ha permitido disfrutar todavía de las buenas cualidades de las "veteranas" servos hidráulicas.